miércoles, 28 de noviembre de 2018

En la justicia federal descartan detener al príncipe de Arabia Saudita

En los tribunales de Comodoro Py creen que no está probado que haya cometido un delito de lesa humanidad. Las complicaciones.


El pedido de detención en Argentina del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, no llegará a concretarse. 

En la justicia federal descartan tomar una medida de ese tipo durante la cumbre del G20, tal como solicitó el lunes la organización internacional de defensa a los derechos humanos Human Right Watch (HRW).

Fuentes de los tribunales federales consultadas descartaron que se pueda detener al príncipe saudí porque no está probado que haya cometido un delito de lesa humanidad, entre otras complicaciones judiciales. Sin contar el escándalo político y diplomático que generaría.

El pedido de detención realizado por Human Right Watch (por crímenes de guerra en Yemen y el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi) recayó en manos del juez Ariel Lijo, que dio intervención al fiscal Ramiro Gonzalez para que determine si realiza un requerimiento de instrucción y si pueden investigarse en el país crímenes cometidos en otra parte del mundo. 

La organización argumenta que la "Constitución Argentina reconoce la jurisdicción universal por crímenes de guerra y torturas. Esto implica que las autoridades judiciales del país están facultadas a investigar y juzgar estos delitos, con independencia de dónde se cometan y de la nacionalidad de sus autores o las víctimas".

Al respecto, las fuentes consultadas indicaron que para avanzar en un pedido de detención como el solicitado por HRW, primero "debería establecerse que sea un delito de lesa humanidad y después averiguar si no está siendo investigado o juzgado en el lugar en el que los hechos se produjeron; y recién ahí se habilitaría la jurisdicción internacional".

Las fuentes de los tribunales creen que no está probado que haya cometido un delito de lesa humanidad y además recuerdan que por tratarse de una acusación contra un Estado extranjero, la causa debería instruirla la Corte Suprema, según establece la Constitución Nacional. 

Además, una complicación extra es que el fiscal González está fuera y lo van a esperar para que intervenga. Está previsto que Bin Salman aterrice en la Argentina este viernes y la cumbre finaliza el sábado. Es decir que el tiempo para tramitar un pedido de tamaña complejidad, es muy escaso.

Bin Salman es además de príncipe heredero, viceprimer ministro y ministro de Defensa, en los hechos es que gobierna Arabia Saudita. Hasta el asesinato del periodista Khashoggi en la embajada árabe en Turquía era visto con simpatía por Occidente por sus iniciativas modernizantes de la economía saudí y algunos leves gestos de apertura, como permitir que las mujeres manejen y vayan al cine. 

El conflicto internacional en el que Human Right Watch involucró a la justicia argentina es tal que el propio Donald Trump -un férreo aliado de los saudíes- está librando una guerra fría con la CIA, que acaba de concluir en base a grabaciones y otras pruebas, que Khashoggi fue asesinado por un comando saudita bajo las órdenes directas del príncipe. 

HRW también menciona los crímenes de guerra en Yemen, uno de los escenarios más horrorosos de Medio Oriente y el terreno elegido por Arabia Saudita y Estados Unidos para librar una guerra "proxy" con Irán. "Desde marzo de 2015, la coalición encabezada por los saudíes ha perpetrado innumerables ataques aéreos indiscriminados y desproporcionados contra civiles y objetos civiles en Yemen, que han impactado en viviendas, escuelas, hospitales, mercados y mezquitas. Muchos de estos ataques -podrían constituir crímenes de guerra. La coalición también ha impuesto y mantenido un bloqueo naval y aéreo sobre Yemen que ha limitado seriamente el acceso de los civiles a alimentos, combustible y medicamentos. Millones de civiles sufren hambruna y enfermedades", señala Human Rights Watch.

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