Luego de dos faltazos, Sandra Mayol acudió al cuerpo legislativo local pero sólo luego de que le adelantaran las preguntas. Leyó una carta abierta, se defendió y no aceptó repreguntas de los familiares de víctimas de la masacre.

La intendenta, que no aceptó repreguntas de los familiares presentes, dijo lamentar “con profundo dolor” que una masacre policial inédita en un pueblo tranquilo como Monte haya sido llevada al Concejo Deliberante, porque entiende que el hecho “nunca debió ser politizado (…) en plena campaña electoral”.
Luego de asegurar que la investigación judicial habría demostrado que “no existe nada que deban reprocharme”, citó a su favor declaraciones periodísticas que la avalan, dichas por la gobernadora fascista bonaerense María Eugenia Vidal y su ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, cuestionados por este y otros hechos de violencia institucional a manos de la policía bonaerense.
"No está a la altura de las circunstancias"

La intendenta afirmó que el Concejo Deliberante tenía que haber tratado el tema “en comisión”, es decir a puertas cerradas, sin dar participación a los damnificados por la masacre del 20 de mayo, en la que murieron Camila, Danilo, Gonzalo y Aníbal, y en la que sufrió gravísimas heridas Rocío.
Aunque eso no está dicho en ninguna resolución judicial, Mayol aseguró que ella es “un testigo vital en la causa” y que su “aporte de evidencias trascendentes a la investigación han permitido detener a los responsables”, en alusión a los doce policías que estaban bajo su mando y a su ex secretario de Seguridad, el oficial retirado Claudio Martínez, todos con prisión preventiva por homicidio agravado, lesiones agravadas, encubrimiento y adulteración de documento público.
Para la intendenta, no hay nada que investigar

Como prueba de su inocencia, citó declaraciones de Cristian Ritondo (“es una buena mujer, de un corazón inmenso”) y de Vidal (“mientras otros encubren o defienden a sus funcionarios, en Monte la intendenta…echó al secretario de Seguridad”). Martínez fue acusado por la justicia y detenido, de manera que era imposible mantenerlo en el cargo.
Mayol sostuvo que su mayor aporte a la causa fue entregar las imágenes de la persecución registradas por las cámaras de seguridad de San Miguel del Monte. En ese sentido, le restó trascendencia a los testimonios de más de 40 personas que escucharon los disparos o vieron el final del operativo, y al aporte del empleado del Centro de Monitoreo que difundió algunas escenas claves, a pesar de la presión ejercida por el ex secretario Martínez. La intendenta preguntó “¿qué hubiera pasado si las imágenes se hubiesen viralizado antes de estar correctamente ingresadas a la causa penal? Desde el primer momento, entre los familiares y los vecinos movilizados para reclamar justicia, la pregunta es ¿qué hubiese pasado si no se difundían esas escenas por obra del empleado” y "¿qué hubiese pasado si el chofer del camión contra el que se estrelló el Fiat 147 en el que iban las víctimas no hubiese rechazado la coima que le ofrecieron los policías para que dijera que no hubo disparos?".
En el final de su carta abierta, Mayol decía que estaba dispuesta a “responder preguntas”, pero en realidad, no respondió ninguna de las que siguen planteando los familiares.
Fuente: nota de Carlos Rodríguez para Página/12
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