El referente económico del kirchnerismo se reunió con funcionarios mexicanos y podría tener un encuentro con el presidente.

Todavía faltan varios meses, pero las encuestas marcan una leve ventaja para la ex mandataria.
En medio de ese proceso, el lunes Axel Kicillof llegó a México para activar el vínculo con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Su visita no es llamativa, pero sí elocuente. Su acercamiento al gobierno mexicano debe entenderse por múltiples factores.
En primer lugar, López Obrador se convirtió para buena parte de la centro-izquierda argentina en una suerte de faro esperanzador para un nuevo giro progresista en la región. Proceso que no se terminó de confirmar con la victoria de Jair Bolsonazi en Brasil. AMLO sería un aliado natural en términos ideológicos para una eventual presidencia de Cristina y un contrapeso interesante frente a un Donald Trump, que ha dejado muy clara su preferencia por el hijo bobo de Franco Macri.
Por otra parte, Kicillof tiene un fuerte discurso contra el neoliberalismo, que es muy similar -aunque más técnico- al que esboza López Obrador. De hecho, bajo esa consigna dará este martes una conferencia contra el neoliberalismo en la UNAM junto al académico John Ackerman.
En su primer día de visita, el economista se entrevistó con Luisa María Alcalde, la joven ministra de Trabajo de AMLO; y con Graciela Márquez Colín, de Economía. Aunque todavía está en negociación, el martes podría tener unos minutos a solas con López Obrador, todo un gesto del tabasqueño.

Kicillof no vino sólo. También se encuentra en México, la economista Cecilia Nahón, embajadora argentina en los Estados Unidos durante los últimos años del kirchnerismo. Su presencia tiene un explicación sencilla: el miércoles partirán hacia Washington en un viaje que tendría como principal objetivo tranquilizar a los mercados ante los temores de que Cristina defaultee la deuda argentina.
Kicillof también se reunió con Marti Batres, presidente del Senado y uno de los dirigentes más destacados de la línea más orientada a la izquierda de Morena, el movimiento que creó AMLO. En esa misma franja se juntó con Dani Tovar, un ex asesor de Rafael Correa, de diálogo fluido con la Cámpora.
Con varios de los dirigentes de la juventud de Morena, Kicillof cerró su primer jornada en la Ciudad de México, cenando en un restaurante de la zona sur de la ciudad.
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