Por Azul Tejada, para Página/12
En el Sur se fomenta la caza de pumas y zorros porque supuestamente perjudican al ganado, pero eso termina favoreciendo la proliferación de los ratones colilargos.

Sin embargo, en la Patagonia -una de las cuatro zonas endémicas de hantavirus del país- está permitida la caza de estos animales por considerarlos “plaga”. Y no solo está permitida, sino que, además, está premiada económicamente.
“Todo animal tiene por arriba de la cadena alimentaria algunas especies que son las controladoras naturales”, explicó Ovando, quien también es miembro de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En el país existen cuatro zonas endémicas de hantavirus: el norte (Salta y Jujuy), el centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos), el noreste (Misiones) y la región sur (Río Negro, Neuquén y Chubut). En esta última zona, según explicó Ovando, las especies controladoras del ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus Bennett) portador de hantavirus -que genera en los humanos un cuadro de insuficiencia respiratoria conocido como síndrome pulmonar por hantavirus (SPH)- son los pumas, zorros y aves rapaces.
Según explicó el especialista, el ratón se reproduce durante la primavera y el verano. “Cuando florece la caña Colihue -lo hace cada 40 años aproximadamente- hay mayor cantidad de semillas y eso hace que aparezcan miles de ratones a alimentarse y se reproduzcan más rápido. Pero al reproducirse el ratón, los zorros y los otros depredadores también tienen más posibilidades de aumentar su población. O sea que, naturalmente, si hay más ratones hay más depredadores. La naturaleza es sabia”, detalló Ovando, pero advirtió que “el problema es cuando interviene el hombre, que es la verdadera plaga del planeta. En el Sur, los estados provinciales premian la caza de pumas, zorros y rapaces porque los consideran plaga. La población de los colilargos aumenta porque no hay quién se los coma. Por lógica consecuencia, el resultado es mayor cantidad de animales infectados con hantavirus”.

“En Chubut se mataron 5000 zorros y 250 pumas en 2017”, detalló Ovando. El precio por puma en esa provincia es de 1000 pesos, mientras que el del zorro colorado es de 300 pesos. “Las leyes provinciales no respetan las nacionales. La Ley 22.421 protege y conserva la fauna silvestre. Tampoco se respeta la 25.675, que es la ley general del ambiente”, agregó.
El especialista considera que “los zorros, pumas y rapaces están en un estado crítico”. Para controlar la superpoblación de ratones que podrían ser portadores de hantavirus, propuso dos alternativas. Por un lado, respetar la cadena alimentaria. Por otro lado, consideró necesario que “el Estado haga una inversión y les dé a estos ratones un alimento con anticonceptivo”.
Finalmente, el especialista también explicó que hace falta una mayor inversión estatal en campañas de prevención y de educación. “Esto también es un problema del turismo: cuando una persona escucha sobre este tipo de problemáticas, no quiere llevar a sus hijos a ese lugar. Y estas zonas, que viven del turismo, terminan muy afectadas económicamente. Buenas campañas informativas sobre cómo evitar el contacto con estos roedores serían muy valiosas”, concluyó.
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