El repudiable hecho ocurrió en el colegio privado Sagrado Corazón. Les hicieron bajar los pantalones a los alumnos para ver quién se había defecado.

La acción fue perpetrada por una maestra que sintió feo olor en el aula y, junto a la portera, llevaron a los chicos hasta el baño y verificaron quién había sufrido la incontención.
Los padres, al enterarse de lo sucedido a través de un mail que recibieron de la escuela, reaccionaron en un profundo rechazo.
"Como después de interrogar a todo el grupo, ninguno reveló la necesidad de hacer caca, les solicitamos en el baño que bajen sus pantalones para poder observar sus piernas y detectar quién estaba sucio”, informó el colegio en un comunicado.
La institución -en forma insólita- les pidió a los padres que "hablen en su casa de la importancia de ir al baño para evitar este tipo de accidentes".
La indignación no se hizo esperar. Muchos padres fueron a buscar a sus hijos a la escuela para pedir explicaciones. En diálogo con La Mañana de Neuquén, Patricio Nuñez, el papá de una de las alumnas, dijo que "siempre le inculco a mi hija que nadie le tiene que ver las partes íntimas, que nadie le puede bajar los pantalones y ellos se lo hicieron".
Varios padres ya decidieron no llevar a sus hijos a este establecimiento, otros fueron al Consejo Provincial de Educación (CPE) para hacer la denuncia correspondiente, y otros padres ya decidieron cambiar a sus hijos de escuela
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