El ómnibus llevaba de viaje de egresados a San Clemente a 43 chicos de la escuela primaria Nº 41. La hipótesis que manejan los investigadores hasta el momento es que el chofer "mordió la banquina" y perdió el control del micro. El control de alcoholemia le dio negativo. "Se me fue", habría dicho el conductor.

"La mayoría de los heridos son chicos de Benavídez que iban a Mundo Marino. Hay heridos de mucha gravedad", manifestó la doctora Alejandra Rivas de la UPA7 Trauma, donde trasladaron a los primeros heridos. El micro salió poco después de las 6 de la mañana desde la escuela primaria Nº 41, ubicada en la localidad de Benavídez. Era el viaje de egresados de los chicos.
Según fuentes policiales, el accidente ocurrió en el kilómetro 141 y, tras volcar, el colectivo quedó cruzado sobre la calzada. El resto de los heridos fueron trasladados a hospitales de la zona con diferentes tipos de traumatismo. Los voceros precisaron que el micro transportaba a 43 alumnos y a 10 mayores, entre padres, coordinadores y choferes. El test de alcoholemia realizado al conductor del vehículo arrojó un resultado negativo.

El fiscal confirmó que la pericia de alcoholemia que se le realizó a los dos choferes dio negativa y que los heridos, entre 5 y 10 pasajeros, "en principio" están fuera de peligro. “Se está analizando la documentación de la empresa, los registro y habilitaciones”, indicó el fiscal, que agregó que en el momento del accidente las condiciones de visibilidad eran buenas. “Trascendió que las palabras del conductor fueron ‘se me fue’”, agregó.
Por el momento los dos choferes se encuentran demorados. El conductor fue acusado de homicidio culposo. En el lugar interviene el titular de la Fiscalía 10 de Chascomús, Jonatan Robert.
"Nos encontramos con un desastre"

“Nos encontramos con un desastre, el micro estaba cargado de criaturas. Enseguida nos bajamos y con algunos pasajeros empezamos a ayudar a sacar a los chicos. Fue horrible”, describió la escena el chofer, que ayudó en las tareas de rescate hasta que llegaron las ambulancias, veinte minutos más tarde.
Según contó Castaño, los pasajeros del micro que manejaba se solidaron con la situación. “La gente muy amable, se bajaron para dar una mano y contener el llanto de las criaturas”, dijo y agregó que los chóferes “estaban shockeados”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario