Más de seis mil estudiantes mayores de 18 años no pudieron empezar las clases el lunes. El régimen fascista bonaerense informó que dejarán de cursar el secundario tradicional y los derivará a centros de formación. Ayer se realizó una movilización en La Plata.

“Es una medida del gobierno provincial que realmente no se entiende. O la gobernadora Vidal quiere que los adultos sean analfabetos, que no terminen la secundaria, o lo que quiere hacer es un ajuste sobre los puestos de trabajo de los docentes y trabajadores de estas escuelas”, sostuvo Escobar. “Es evidente que los alumnos y docentes de 441 bachilleratos no se pueden reubicar en 146 CENS, los números no cierran. Hay una enorme mayoría de los estudiantes que no pudieron arrancar hoy las clases que no van a tener opción de terminar el secundario y una enorme mayoría de docentes que no van a recuperar sus trabajos”, agregó. La gremialista consideró que se trata de un conflicto que “inventó el gobierno, no había necesidad de impulsar esta modificación. Las clases ayer no empezaron en los bachilleratos, incluso para los cursos que no fueron eliminados, por responsabilidad del gobierno”.
Mediante la resolución 1657/17, publicada en el Boletín Oficial de la provincia a fines de diciembre, el régimen fascista bonaerense estableció que “los alumnos de 18 años o más que requieran iniciar o finalizar sus estudios, primarios y/o secundarios, deberán concretarlos bajo las diferentes ofertas educativas dependientes de la Dirección de Educación de Adultos, en sus distintos formatos y ámbitos de desarrollo”. La norma detalla que “los actuales Bachilleratos de Adultos, dependientes de la Dirección Provincial de Educación Secundaria, adoptarán la denominación ‘Bachilleratos Juveniles’. Los mismos atenderán la población estudiantil comprendida entre los 15 y 17 años”. Los alumnos que iniciaron sus estudios antes de 2018, en tanto, “proseguirán en los establecimientos educativos en los que venían desarrollando su escolaridad y mientras mantengan la regularidad, hasta su egreso del nivel y conforme el régimen académico para el Nivel Secundario”, expresa la resolución. Una vez que terminen esas camadas, en los bachilleratos no podrán cursar adultos.
Escobar señaló que la resolución se publicó “cuando ya habían terminado las clases para que nadie la viera, y no notificaron de la medida a los directivos, ni a los inspectores, ni a los alumnos que se habían inscripto en diciembre” y añadió que "recién a fines de febrero mandaron un comunicado para informar a los directivos, a días de que empezaran las clases”. De esta forma, indicó la gremialista, los estudiantes se enteraron de que no podían empezar a cursar el secundario cuando fueron a la escuela a consultar por el inicio de clases, o a anotarse en el turno de febrero. Muchos docentes, incluso, supieron ayer que los cursos que daban ya no existían.

Según las estimaciones de SUTEBA, como mínimo 6000 estudiantes adultos no pudieron empezar las clases (la matrícula mínima en primer año por cada bachillerato es de 15 alumnos) y más de 2000 docentes perdieron sus puestos de trabajo. Para dar un ejemplo concreto, el sindicato calculó que sólo en la Región 1 -integrada por La Plata, Brandsen, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio, en la que existen 33 bachilleratos- el cierre de los primeros años afecta a más de 1000 estudiantes y significará la pérdida de 572 módulos (858 horas cátedra), lo cual equivale al desplazamiento de 363 docentes.
Un vocero de la Secretaría de Educación indicó que “los menores podrán seguir en los mismos bachilleratos en cursos acelerados”, mientras que “para los adultos la oferta se va a ir abriendo a medida que suba la demanda en cada región, que crezca la matrícula”. Como ejemplo mencionó que ante la desaparición del Bachillerato para Adultos de la localidad de Ingeniero White, se abrió en la ciudad de Bahía Blanca “una extensión del CENS, en donde podrán cursar quienes estudiaban en el bachillerato de Ingeniero White. Una ciudad queda sólo a diez kilómetros de la otra”.
El vocero aseguró, además, que “los docentes que son titulares van a mantener su cargo”, mientras que la situación de los docentes interinos o suplentes “dependerá de la demanda en las instituciones que vayan creando, o en las que se reubican a los estudiantes”. Por otro lado, aclaró que “no hay un motivo económico detrás de la medida, no tiene que ver con reducir el gasto en educación”. Para suplir las opciones que antes garantizaban los bachilleratos, el vocero destacó la implementación de la iniciativa Adultos 3.0. Se trata, según la página web de la Dirección General de Cultura y Educación, de “una web que facilita la accesibilidad de los adultos bonaerenses a la información sobre las ofertas educativas en cada distrito y que les permitirá terminar sus estudios primarios o secundarios”, a través de “planes de estudios articulados, en una plataforma virtual con tutorías”.
Fuente: nota de Juan Funes para Página/12
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