Se trata de la residencia Carpe Diem, ubicada en Paraguay 2436, en el barrio porteño de Recoleta. La mayoría fue derivada por sus respectivas obras sociales, salvo ocho adultos mayores que son de PAMI y estaban siendo trasladados por móviles del SAME.

La mayoría está siendo derivada por sus respectivas obras sociales, salvo ocho residentes del lugar que son afiliados del PAMI y fueron trasladados por móviles de SAME. Según las primeras versiones, el virus llegó al geriátrico a través de una empleada de la residencia.
Uno de los médicos que trabaja en el lugar confirmó que los residentes no tienen ninguna sintomatología: "Lo que hicimos, por precaución, hicimos el hisopado de todos. Testeamos a todos a partir de un residente, una persona mayor, con dolor de garganta. A partir de ahí, como dio positivo, le hicimos el test a todos. La semana se lo habíamos hecho a todo el equipo asistencial por un protocolo interno. Ese dio negativo. El día 24 todo el equipo había dado negativo”.
“Por protocolo se están retirando a 25 residentes, esto va cambiando. Por protocolo retiramos a todas las personas que están asintomáticas. Son 25 de 40 personas que viven en el lugar. El contagio se debe haber dado por alguien que trabaja en el geriátrico”, agregó el profesional de la salud.

El 22 de abril, el fiscal Maximiliano Vence ordenó la evacuación y luego dispuso un allanamiento en la residencia ubicada en Avenida de los Incas al 1.100. Durante el procedimiento se retiraron libros de ingreso y egreso al establecimiento, las historias clínicas y otros elementos de prueba para continuar con la investigación.
El fiscal imputó por “abandono de persona seguido de muerte” y “propagación de una enfermedad” a los propietarios de la residencia geriátrica y a la directora médica, mientras se analiza si integrantes del régimen porteño también deben ser investigados por incumplimiento de deberes de funcionario público.
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