miércoles, 18 de diciembre de 2019

Urribarri enfrenta el desafío de reconstruir la relación con Israel

Desembarcará en una embajada clave. El objetivo de desactivar la tensión y colaborar en el acercamiento a Estados Unidos.


Sergio Urribarri será designado embajador de Argentina en Israel, en un desafío para reconstruir la relación bilateral que entró en tensión con el kirchnerismo por el Memorándum con Irán, el caso Nisman y la polémica sobre la posibilidad de excluir a Hezbollah del registro de organizaciones terroristas, un tema que debió salir a aclarar el canciller Felipe Solá para llevar tranquilidad a la comunidad judía.

El nombre del ex gobernador de Entre Ríos, un dirigente de confianza de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, fue presentado entre los doce pliegos que Solá envió al Senado para su ratificación, entre los que también figuran de Jorge Argüello (Estados Unidos), Domingo Peppo (Paraguay), Alberto Iribarne (Uruguay) y Daniel Scioli (Brasil). 

Urribarri deberá reemplazar a Mariano Caucino, quien ejerció el rol diplomático hasta diciembre y mantuvo una buena relación con Israel en sintonía con el régimen del hijo bobo de Franco Macri.

Como pudo saberse a través fuentes del peronismo, Urribarri plantea que su intervención debe llevar a colaborar en una mejora de las relaciones. Habla de una actitud pragmática, racional, aun sabiendo que habrá ejes en los que no pueda influir y tendrán que ver con decisiones de Cristina y Alberto. "Su intención es mostrarse como un embajador peronista racional, que busque normalizar las relaciones", explicaron desde el gobierno.

Más allá de la cuestión estrictamente bilateral, la relación con Israel se vuelve preponderante por ser un aliado clave para Donald Trump. Es crucial el poder de la comunidad judía en Estados Unidos, tanto en ámbitos financieros -donde influirá para la negociación de la deuda con privados en Wall Street- y también políticos, ya que el voto de ese país es determinante en el FMI.

Si Urribarri hace un buen papel para desactivar la tensión, sabe que en el mediano plazo podrá capitalizarlo a título personal. En el peronismo destacan el caso de Juan Manzur, que trabajó durante mucho tiempo su vínculo con Israel. El entrerriano es un político profesional, con dos gestiones como gobernador -entre 2007 y 2015- al que desembarcar en ese país le resulta un desafío.

La decisión de mandar a ese país al ex gobernador de Entre Ríos, que hace unos días dejó la presidencia de la Cámara de Diputados de la provincia, también responde a una coyuntura local donde Alberto buscó despejar la interna del PJ para afianzar su relación con el gobernador Gustavo Bordet.

Según fuentes al tanto de las negociaciones, se hablaba de ofrecerle una embajada a Urribarri. Pese a la versión que quiso instalarse de que no le darían nada, finalmente se quedó con uno de los puestos más codiciados, ya que la de Israel junto con la de Estados Unidos, España, Alemania y Brasil son los principales lugares donde Alberto pone el foco.

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