Mostrando las entradas con la etiqueta Conferencia Episcopal Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Conferencia Episcopal Argentina. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de julio de 2019

Fuerte advertencia de la Iglesia a Vidal por el aumento de la adicción al juego en la provincia de Buenos Aires

Cuestionan al régimen fascista bonaerense por legitimar el juego online a partir de una mayor recaudación impositiva.


Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina
La Conferencia Episcopal Argentina advirtió sobre los peligros derivados de la multiplicación en la oferta de los juegos de azar en la Argentina y puntualmente alertó por avance del juego online en la provincia de Buenos Aires.

Comisión Episcopal de Pastoral Social aseguró en un comunicado que proliferaron los casinos, los bingos, unidos al negocio de las máquinas tragamonedas, aun en cercanía de barrios pobres.

También destacó que se multiplicaron las ofertas de juegos de apuestas en locales de lotería y puntualizó sobre el juego online, reglamentado en el territorio bonaerense el año pasado.

"Internet hace emerger nuevas y cada vez más masivas formas de juego", dice el texto y alerta sobre el avance de los juegos de azar en línea, que "pone en peligro especialmente a los más jóvenes, con una escasa barrera de acceso a esos dispositivos".

El Episcopado, recordaron, advertía a fines del año pasado que "la legalización de las apuestas online se proyecta como una postura problemática, inoportuna y nociva para la provincia".

Consideran que el juego de azar es un negocio que mueve gran cantidad de dinero para beneficio de unos pocos en detrimento de muchos, especialmente de los más pobres "a quienes muchas veces el agobio lleva a probar salidas mágicas que terminan sumiéndolos en mayor pobreza y desazón".

También destacan que la situación del país demanda para los barrios más pobres políticas públicas que promuevan el desarrollo integral de los jóvenes. "No basta con asociar el juego con el supuesto destino benéfico de algunas cargas fiscales, sino que se trata de erradicar la cultura del azar para reemplazarla por la dignidad del trabajo", afirmaron.

Refiriéndose a las consecuencias, mencionaron puntualmente la ludopatía, "una enfermedad emocional de naturaleza progresiva", y en palabras de la Organización Mundial de la Salud, la definieron como "un trastorno caracterizado por la presencia de frecuentes y reiterados episodios de participación en juegos de apuestas, los cuales dominan la vida del enfermo en perjuicio de sus valores y obligaciones sociales, laborales, materiales y familiares".

"La falta de esperanza, de un proyecto de vida, la baja estima de sí mismo, van generando dependencias que limitan la libertad de las personas", reconocieron, y citando al Papa Francisco, advirtieron que "cuando falta la esperanza, de hecho, falta la vida; y entonces algunos van en busca de una existencia engañosa que le ofrecen los mercaderes de la nada. Esos venden cosas que producen felicidades momentáneas y aparentes, pero en realidad te meten en calles sin salida, sin futuro, verdaderos laberintos existenciales. Las bombas destruyen los cuerpos, las dependencias destruyen las mentes, las almas, y también los cuerpos".

"El Estado debe trabajar por la protección integral de la familia. El juego puede llevar a una adicción que daña la comunión familiar, y puede llevar a su destrucción. Otro tanto puede decirse de la compulsión a videojuegos, que se instalan desde muy temprana edad en la vida de los más chicos, que también son parte de otros esquemas de negocios y que crean también formas de adicción o dependencia, vinculados en muchos casos con la explotación de pulsiones violentas, individualistas e intolerantes", continuaron.

El juego online fue aprobado en diciembre del año pasado con los votos de Cambiemos y un sector del peronismo. Desde hace meses, el Ejecutivo avanza con un sistema de concursos para definir las siete empresas que se quedarán con el negocio.

Se sabe que Codere participará como socia con una empresa inglesa y una israelí. En tanto, Federico De Achával y su socio, Manuel Lao Hernández (Casinos de Buenos Aires) competirán junto a la empresa griega Intralot.

Por su parte, Daniel Angelici intentará ser parte del negocio junto a la multinacional PokerStars, la empresa de póquer online más grande del mundo y con asiento en la Isla de Man. Es curioso porque apenas trascendió que Vidal habilitaría en la provincia el juego online, desde el gobierno aclaraban que la ley impedía a empresarios vinculados a clubes deportivos a participar del negocio.

Por último, al negocio buscará sumarse Juan Carlos Bojanich empresario del juego con asiento en el sur bonaerense y considerado "el Rey del Biodiésel", por sus empresas vinculadas a ese rubro. En tanto, se desconoce si Boldt participará del concurso.

El oficialismo planteó la discusión desde la premisa de que el juego online hoy existe en el territorio bonaerense en un completo vacío legal. Además destacaron que bloquear a las empresas que hoy operan en la provincia no era una opción toda vez que los intentos de bloqueo en el mundo no funcionaron.

Desde el régimen habían asegurado que el juego online es el único que permite ver cómo juega cada una de las personas con nombre y apellido. Eso aseguran, permite cruzar bases de datos y bloquear de antemano a personas que reciban beneficios sociales del Estado bonaerense.

jueves, 9 de mayo de 2019

La Iglesia le reclamó a Macri Blanco Villegas un diálogo sin exclusiones

La Conferencia Episcopal Argentina planteó la necesidad de dialogar en base a "una agenda abierta y sensible a la realidad nacional". Los obispos pidieron atender las necesidades de los más pobres y remarcó la responsabilidad del Estado en esa tarea.


Mediante una carta dirigida a Miauricio Macri Blanco Villegas, las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina respondieron ayer a la convocatoria hecha por el retrasado mental, señalando su disposición al diálogo, pero advirtiendo que "para que sea fructífera debe haber ante todo un encuentro de todos los actores políticos y sociales" y con "una agenda abierta y sensible a la realidad nacional, a la vida de los más pobres y al proyecto de país que soñamos y queremos". De esta manera los obispos, si bien expresan su disposición a participar, también exponen el sentido que, según la jerarquía católica, demanda la propuesta.

El breve documento, emitido en Roma, donde los obispos se encuentran en "visita ad limina" para reunirse con el papa Francisco, está firmado por los obispos Oscar Ojea (presidente), Mario Poli y Marcelo Colombo (vicepresidentes) y Carlos Malfa (secretario general), todos ellos integrantes de la Comisión Ejecutiva del episcopado.

"La Iglesia ha participado históricamente de diversos encuentros que buscaron salidas fecundas para el país", dicen los obispos en su misiva y recuerdan que "la experiencia de la Mesa del Diálogo Argentino, en un pasado reciente, confirma esta contribución desde nuestro lugar de pastores a la vida nacional".

En el 2001, cuando ante la crisis social y económica el Episcopado propició un espacio de encuentro, quienes conducían entonces la Conferencia Episcopal afirmaron que "el diálogo imprescindible y urgente necesita renunciamientos sinceros en la mente y el corazón de toda la dirigencia", que "debe tener como horizonte la fundación de un tiempo nuevo y no ser el espacio de un intercambio de beneficios o de réditos políticos" y que, al mismo tiempo "debe ser una búsqueda sincera de la verdad y del bien de todos con una permanente preocupación por los más pobres".

Ahora la jerarquía católica se expresa en términos similares pidiéndole al ex hijastro de Flavia Palmiero una convocatoria amplia, "escucha atenta" y una "agenda consensuada". En la carta los obispos sostienen que "pensamos que para que (la convocatoria del régimen) sea fructífera debe haber ante todo un encuentro de todos los actores políticos y sociales, para escuchar detenidamente las prioridades de cada uno y, luego de una escucha atenta, buscar elaborar una agenda consensuada".

También anotan que esa agenda debe expresar "con la mayor fidelidad los aportes positivos de los convocados" y, en una referencia que bien puede leerse como una crítica a la estrategia de la Casa Rosada, "debe ser el resultado de un encuentro y no anterior a él".

Planteando su propio punto de vista respecto de los pasos a dar la jerarquía católica considera "muy importante favorecer un ámbito de diálogo para la búsqueda de consensos en torno a una agenda abierta y sensible a la realidad nacional, a la vida de los más pobres y al proyecto de país que soñamos y queremos".

Hay también en el texto una referencia clara al rol y a la responsabilidad del Estado. "La solidaridad y la importante intervención del Estado en relación con la dignidad de todos los argentinos no debieran estar ausentes, porque constituyen el marco humano e institucional que aseguran un acuerdo duradero", sostienen los obispos en la carta enviada al hijo bobo de Franco Macri.

Finalmente los obispos le recuerdan al subnormal que "esta convocatoria nos encuentra en Roma informando al Santo Padre y sus colaboradores acerca de nuestra tarea pastoral en nuestras diócesis" y que esta labor se prolongará por unos días, no obstante lo cual siguen atentos a lo que sucede en el país.
Fuente: nota de Washington Uranga para Página/12

viernes, 5 de abril de 2019

La Iglesia le pidió a Peña Braun Menéndez un "diálogo fructífero y auténtico" para afrontar la "delicada" situación del país

Aunque fue un encuentro hermético, trascendió que los obispos le recordaron al funcionario las "condiciones y actitudes" que deben existir para sostener un diálogo.


Las máximas autoridades de la Iglesia católica argentina recibieron al jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, y reclamaron al régimen macrifascista la necesidad de mantener un “diálogo fructífero y auténtico” para afrontar la “delicada” situación del país.

Según informó la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal (CEA), la reunión se realizó ayer por la mañana en la sede de la CEA del barrio porteño de Retiro.

Del encuentro participaron el obispo de San Isidro y presidente de la CEA, monseñor Oscar Ojea; el arzobispo de Buenos Aires y vice de la CEA, cardenal Mario Poli, y el obispo de Chascomús y secretario general de la CEA, Carlos Malfa.

Fuentes eclesiásticas revelaron que los tres integrantes de las Comisión Ejecutiva fueron los que accedieron al pedido de audiencia del funcionario, quien “días atrás” había solicitado reunirse con la cúpula de la Iglesia. Peña Braun Menéndez concurrió acompañado por el secretario de Culto de la Nación, Alfredo Abriani.

Herméticos, desde la Oficina de Prensa aseguraron que la reunión fue a “agenda abierta”. El jefe de Gabinete “compartió a los obispos un amplio informe sobre la situación del país, en el que expresó la necesidad del diálogo para afrontar los desafíos que presenta la situación actual”, informaron sin demasiado detalle.

En respuesta, el ministro coordinador del gabinete de Miauricio Macri Blanco Villegas se llevó una aclaración. “Los obispos conversaron con Peña sobre las condiciones y actitudes que siempre se requieren para un dialogo fructífero y auténtico, más aún por la situación delicada del país en esta coyuntura”.

El encuentro entre el régimen y la Iglesia se produjo a pocos días de que la totalidad de los obispos argentinos viajen a Roma -entre el 28 de abril y el 18 de mayo- para la tradicional visita "ad limina"que realizarán al papa Francisco, para llevarle un diagnóstico de la situación del país y de la Iglesia, incluyendo su "preocupación social".

También ocurre luego de que Ojea advirtiera que el régimen "ve con optimismo el futuro a mediano plazo", pero que desde la Iglesia están "hondamente preocupados por los términos inmediatos" y alertaran sobre el "humor social" y "un síntoma de depresión" que se advierte en la sociedad.

"Hablamos de la necesidad de avanzar y profundizar en el diálogo. Fue una charla para que los obispos sepan de primera mano cómo estamos viendo el proceso económico, la situación política y social, el año de elecciones", contó en declaraciones a la agencia oficial Télam el secretario de Culto.

Tanto fuentes oficiales como episcopales definieron la charla -de la que no hubo fotos oficiales- como "muy positiva, distendida y sincera".

"Sin diálogo es imposible gobernar", fue una de las frases que el obispo de San Isidro le dedicó a los visitantes, según revelaron voceros religiosos.

Otros temas que estuvieron presentes en la conversación fueron la lucha contra el narcotráfico y la ayuda que el Estado nacional le viene otorgando a los Hogares de Cristo, que son centros que la Curia pose en distintas partes del país para contener a jóvenes de zonas vulnerables con problemas de adicciones.

Hubo dos temas sensibles que no formaron parte de la conversación: una eventual visita de Francisco a la Argentina en 2019 y el debate sobre el aborto, que generó cortocircuitos entre la Iglesia y el hijo bobo de Franco Macri, que decidió impulsar el debate en el Congreso.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Macri Blanco Villegas a los obispos: “Tenemos meses duros por delante”

El ex hijastro de Flavia Palmiero se reunió con la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea. Los líderes religiosos le trasmitirán su preocupación por la situación social y el aumento de la pobreza.


“Todavía tenemos meses duros por delante”, fue la respuesta sorda que Miauricio Macri Blanco Villegas le dio a los integrantes de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) cuando estos le reclamaron por “el aumento de la pobreza, el desempleo y la desnutrición infantil” durante los últimos tres años.

El diálogo tuvo lugar en el despacho presidencial de Casa de Gobierno, donde el retrasado mental recibió a la cúpula de la Iglesia Católica en el marco del típico saludo navideño de cada año. Allí, los obispos encabezados por el presidente de la CEA, Oscar Ojea, y el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, mantuvieron un “diálogo abierto” en el que se charló sobre la situación social y económica.

Los religiosos basaron su visión del país en los datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina, elaborado por la Universidad Católica (UCA), que dio cuenta de crítica situación que viven los sectores de la producción y la población más postergada. Expresaron también su “preocupación” por ello así como también por “las nuevas divisiones en la sociedad”, el “aumento creciente de la drogadependencia” y “pidieron un incremento del presupuesto para la Sedronar”, indicaron a través de un comunicado.

La letanía de preocupaciones y demandas tuvo una respuesta elíptica por parte del régimen. “Estamos en el territorio y sabemos lo que pasa, no ignoramos los problemas”, les dijo el idiota confeso. No hubo promesas de nuevas políticas, de plazos de recuperación de la economía ni de creación de puestos de trabajo. “Todavía tenemos meses duros por delante”, sentenció Macri Blanco Villegas sin más.

La reunión duró poco más de una hora y fue una "conversación abierta y cordial", tal los calificativos en los que coincidieron los comunicados emitidos por el Episcopado y el régimen, minutos después de que finalizara el convite de fin de año.

Acompañado por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, el subnormal les aseguró a los obispos que se están “dando los pasos necesarios en el plano social” y que coincidieron en seguir trabajando en temáticas de interés como la lucha contra las adicciones y la drogadependencia y en “la necesidad de trabajar en la prevención del embarazo adolescente no intencional”.

domingo, 16 de diciembre de 2018

En medio de la preocupación por la situación social, Macri Blanco Villegas recibirá a la Iglesia

La cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea, visitará al retrasado mental en Casa de Gobierno.


Miauricio Macri Blanco Villegas recibirá el próximo jueves en la Casa de Gobierno a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea, quien le presentará sus saludos por las fiestas de fin de año y en medio de la preocupación por la situación social que viene expresando la Iglesia en sus últimos pronunciamientos públicos. Según informaron fuentes oficiales, el encuentro se producirá a las 10 de la mañana en la Casa de Gobierno, y responde a una tradición en la relación entre el gobierno nacional y la Iglesia católica.

El titular del Episcopado y obispo de San Isidro estará acompañado por el resto de la comisión ejecutiva de la CEA, que integran el vicepresidente primero, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli; el vicepresidente segundo, el obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo; y el secretario general del organismo, el obispo de Chascomús, monseñor Carlos Malfa.

Por parte del régimen macrifascista, participará también de la audiencia el secretario de Culto, Alfredo Abriani, quien lleva adelante la relación institucional con la Iglesia y los demás credos.

Según adelantaron fuentes episcopales, se descuenta que los obispos le platearán a Macri Blanco Villegas su preocupación por la situación social, tal como vienen expresando en sus últimos pronunciamientos públicos.

En un mensaje difundido esta semana con motivo de la próxima Navidad, los obispos llamaron a "soñar otro destino para todos los argentinos" y "confiar en que la Virgen de Luján transformará estos tiempos difíciles en tiempos de esperanza", a la vez que exhortaron a "cuidar especialmente el trabajo y la educación".

Esta semana, los obispos recibieron de parte de dirigentes empresariales, sindicales, de organizaciones sociales y cooperativistas, un documento crítico hacia el modelo económico, que detalla la "grave" situación social del país, bajo el título "Una Patria fundada en la solidaridad y el trabajo".

La Iglesia concurre también a la audiencia con el subnormal días después de la difusión de las últimas cifras relevadas por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que estimó en 33,6% el índice de pobreza y en 6,1% el de indigencia para el tercer trimestre de este año.

Más allá de la cuestión social, el régimen macrifascista y la Iglesia acordaron esta semana un mecanismo para que los fieles puedan realizar su aporte voluntario para el sostenimiento del culto a través de la cuota del colegio de sus hijos, en reemplazo de los fondos que la Iglesia recibía del Estado y a los que renunció en noviembre último.

La asamblea plenaria de la CEA acordó el "reemplazo gradual de los aportes del Estado por alternativas basadas en la solidaridad de los fieles", lo que implica la renuncia a unos 130 millones de pesos aproximadamente que recibe cada año, y ayer se conoció que una nueva alternativa para suplir ese ingreso será el aporte de las familias a través de las cuotas escolares.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Concluyó la asamblea de los obispos en Pilar y la Iglesia anunció un reemplazo “gradual” de los aportes públicos

La cúpula del Episcopado informó que comenzará a reducir los aportes que recibe del Estado para asignaciones a los Obispados, becas para seminaristas y parroquias de frontera, que suman 130 millones de pesos anuales. Apelarán a "la solidaridad de las comunidades y de los fieles".


La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) acordó "el reemplazo gradual de los aportes del Estado por alternativas basadas en la solidaridad de las comunidades y de los fieles" y conformó una comisión que trabajará en la creación de un fondo solidario, además de continuar en diálogo con el régimen macrifascista para consensuar "diversas alternativas que facilitarán" el traspaso de una modalidad a la otra.

Así lo informó ayer a la tarde la oficina de prensa de la CEA al término de cinco días de deliberaciones de los obispos de todo el país, que se reunieron en la casa de retiros El Cenáculo, de Pilar, encabezados por el titular del cuerpo y obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea.

"Los obispos reunidos en la 116ª Asamblea Plenaria han confirmado aceptar el reemplazo gradual de los aportes del Estado (asignaciones a los obispados, becas para los seminaristas y parroquias de frontera), por alternativas basadas en la solidaridad de las comunidades y de los fieles, asumiendo el espíritu de las primeras comunidades cristianas, que ponían lo suyo en común (Hechos de los Apóstoles 2,44)", dice el comunicado difundido ayer.

Según lo previsto este año, el aporte económico que el Estado le hace a la Iglesia asciende a unos 130 millones de pesos, cifra que representa solo el 7 por ciento del presupuesto total que maneja el Episcopado.

Asimismo, la CEA informó que se creó una comisión episcopal para el "sostenimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia", que trabajará en la "creación de un fondo solidario y la continuidad del diálogo con el gobierno nacional, consensuando diversas alternativas que facilitarán este reemplazo".

De esta manera, queda confirmado por el plenario de obispos el cambio al actual sistema de sostenimiento de culto que la Iglesia venía estudiando hace meses en diálogo con el Estado nacional, bajo un estricto hermetismo.

En la última reunión de la comisión permanente, en agosto, los obispos recibieron un informe del grupo que integran representantes de la Jefatura de Gabinete, la Secretaría de Culto y la CEA que se estaba encargando de analizar alternativas al actual sistema. Se acordó entonces seguir profundizando esas alternativas y estudiar propuestas, con "el fin de ir resignando de manera gradual las asignaciones que reciben los obispos de parte del Estado nacional", según se informó en ese momento. 

En las últimas semanas, la comisión ejecutiva del Episcopado convocó a los ecónomos de todas las diócesis argentinas, con quienes se analizó los futuros cambios en el sistema que viene estudiando una comisión integrada por el padre Guillermo Caride, Hernán San Juan y el contador Oscar Gómez, por parte de la CEA.

En marzo, el tema originó un caluroso debate cuando -en momentos en que se empezaba a instalar el tema de la legalización del aborto- el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, informó en el Congreso que el presupuesto destinado a la Iglesia católica en 2018 ascendía a 130 millones de pesos.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Se reúne la cúpula de la Iglesia y podría anunciar que renuncia a los aportes del Estado

Las sesiones se llevarán a cabo desde este lunes en la casa de ejercicios El Cenáculo - La Montonera, en la localidad bonaerense de Pilar. El encuentro se produce en el marco de un tenso diálogo del sector con el régimen y en medio de la discusión por la separación de la Iglesia y el Estado.


La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) realizará desde hoy la Asamblea Plenaria de fin de año, durante la que se podría decidir si la Iglesia renuncia a los aportes del Estado.

Obispos de todo el país se reunirán en la casa de ejercicios El Cenáculo - La Montonera, en la localidad bonaerense de Pilar, para comenzar con las jornadas de debate que se extenderán hasta el sábado próximo.

Las sesiones comenzarán con el habitual intercambio pastoral entre los prelados y, al final del evento, los referentes religiosos tienen previsto elaborar un comunicado con las conclusiones.

El encuentro se produce en el marco de un tenso diálogo del sector con el Gobierno y en medio de la discusión por la separación de la Iglesia y el Estado.

En este sentido, trascendió que los obispos podrían anunciar que la institución va a renunciar a los aportes oficiales, una de las principales críticas hechas por una parte de la sociedad.

De acuerdo con lo que publicó el pasquín ultraoficialista Clarín, son $ 140 millones que serán eliminados de manera gradual y que actualmente representan el 7% de la financiación de esta institución.

La Iglesia pasaría entonces a fortalecer y crear otros medios de ingresos alternativos, algo que ya venían analizando con representantes de la secretaría de Culto de la Nación y la jefatura de Gabinete, según precisó el mencionado medio.

La Asamblea Plenaria comenzará este lunes y cerca de las 19:30 está prevista la misa de apertura por parte del monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal. 

Del encuentro participará el obispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, quien quedó en el ojo de la tormenta y debió pedir "perdón" por la misa que ofició hace dos semanas frente a la tradicional Basílica con la participación de varios sindicatos críticos del régimen, liderados por Hugo y Pablo Moyano, y referentes del kirchnerismo.

Todo indica que ése será también uno de los temas de análisis, además de las políticas sociales del oficialismo hacia los sectores más vulnerables y el aumento de las cifras de pobreza.

Otro de los temas en discusión durante estas jornadas serán los posibles cambios a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), a la que la Iglesia considera como algo que "va contra la cosmovisión cristiana"

Además, los obispos argentinos empezarán a preparar la próxima visita ad limina al Papa Francisco, prevista para mayo de 2019, que se efectuará en dos tandas.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Escandaloso: La Iglesia se reunió con Pando y otros defensores de represores

El encuentro no fue difundido por los canales oficiales y los grupos negacionistas cuestionaros la búsqueda de memoria, verdad y Justicia.


Las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) recibieron la semana pasada a Cecilia Pandoy otros referentes de asociaciones de defensa de los represores de la última dictadura, quienes le llevaron el reclamo a los obispos contra los juicios y por la prisión domiciliaria.

El miércoles, el secretario de la CEA, Carlos Malfa (obispo de Chascomús) y el obispo auxiliar de Lomas de Zamora, Jorge García Cuerva, recibieron a una decena de organizaciones como Justicia y Concordia y la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos que dirige Pando, entre otros. La existencia de la reunión fue confirmada por sus participantes después de que fuera difundida desde los canales oficiales del Obispado Castrense, a cargo de Santiago Olivera, quien en una carta al pasquín ultraoficialista La Nazión del 16 de agosto había reclamado por la libertad de los genocidas.

Guillermo Fanego, abogado defensor de imputados por delitos de lesa humanidad, confirmó que se realizó el encuentro. “Les presentamos la situación y les pedimos que desde la misión pastoral de la Iglesia vean qué pueden hacer”, dijo.

El presbítero Máximo Jurcinovic, de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, también corroboró la existencia de la reunión del miércoles. Ambas fuentes negaron la información que había publicado La Prensa sobre el compromiso de conformar una comisión que siga de cerca el tema de los condenados y procesados por delitos de lesa humanidad y que haga presentaciones ante la justicia abogando por su libertad. “No se va a crear ninguna instancia particular por este tema”, sostuvo Jurcinovic.

García Cuerva, que trabajaba en la villa La Cava de San Isidro y fue ascendido a obispo auxiliar porel papa Francisco el año pasado, estuvo durante años en la pastoral penitenciaria y ofició como capellán en cárceles bonaerenses. Según explicaron desde la CEA, García Cuerva participó del encuentro porque integra una comisión que aborda la temática de derechos humanos. Fanego comentó que ya habían conversado con el obispo auxiliar, quien también es abogado, sobre los represores en prisión.

La carta

Las agrupaciones entregaron a Malfa una carta para el presidente de la CEA, Oscar Ojea, en la que denuncian persecución política contra quienes actuaron durante la última dictadura, a la que ellos denominan “guerra” en la misiva. “Los acusados están sometidos a juicios aberrantes en los que los jueces, olvidando su deber de impartir justicia, violentando normas elementales del debido proceso, mantienen a estos hombres, de edad avanzada, durante largos años con prisiones preventivas largamente excedidas, o sin ellas, para luego condenarlos en la mayoría de los casos a prisión perpetua, mediante sentencias inicuas, dictadas de antemano”, escribieron en el mismo texto en el que denunciaron que hay “más de 2000 presos políticos”.

Según las estadísticas del Servicio Penitenciario Federal (SPF), el número de procesados y condenados por delitos de lesa humanidad alojados en las cárceles es una décima parte de la que denuncian estos grupos. Hay 219 represores presos y diez internados en hospitales fuera de la cárcel, de acuerdo con la información difundida por el SPF. De acuerdo con las estadísticas de la Procuradoría de Crímenes contra la Humanidad, hasta julio, eran 602 los represores en arresto domiciliario, lo que excede ampliamente el número de acusados por delitos de lesa humanidad alojados en unidades penitenciarias. Tampoco es cierto que las condenas son dictadas de antemano, como denunciaron los grupos pro-impunidad: desde la reanudación de los juicios en 2006, 867 personas recibieron penas y 115 fueron absueltas.

Un encuentro con los organismos

La reunión de Malfa y García Cueva con estas organizaciones se realizó 20 días después de que el mismo obispo de Chascomús y Ojea recibieran a Estela de Carlotto, Lita Boitano, Taty Almeida y a otros referentes de los organismos de derechos humanos, quienes le llevaron a la CEA su preocupación por la campaña en defensa de los represores que viene ejerciendo el obispo castrense Olivera. En ese encuentro, también pidieron a las autoridades eclesiásticas que expulsen a Christian Von Wernich,el capellán de la Bonaerense condenado en 2007 a prisión perpetua por siete homicidios y más de 40 casos de secuestros y torturas.

A diferencia de la reunión con los organismos de derechos humanos, que fue difundida oficialmente por el Episcopado, la que se realizó con los grupos de defensa de los represores se mantuvo discretamente fuera de las redes de comunicación de la CEA.

Fuente: nota de Luciana Bertoia para El Destape web

viernes, 15 de junio de 2018

La reacción de la Iglesia tras la media sanción de la despenalización del aborto: "Nos duele como argentinos esta decisión"

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó que le "duele como argentinos" la media sanción que la Cámara de Diputados le dio ayer al proyecto de legalización del aborto, y señaló que el Senado "puede ser el lugar donde se elaboren proyectos alternativos" en un marco de "diálogo sereno y reflexivo".


"La Cámara de Diputados de la Nación ha aprobado el proyecto de despenalización del aborto. Nos duele como argentinos esta decisión. Pero el dolor por el olvido y la exclusión de los inocentes debe transformarse en fuerza y esperanza, para seguir luchando por la dignidad de toda vida humana", indicó la CEA en un comunicado difundido ayer al mediodía.

La declaración fue firmada por la comisión ejecutiva de la CEA, que preside el obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, y la Comisión Episcopal de Laicos y Familia.

"Seguimos sosteniendo la necesidad que en el debate legislativo que continúa, pueda haber diálogo. La situación de las mujeres frente a un embarazo no esperado, la exposición a la pobreza, a la marginalidad social y la violencia de género, siguen sin tener respuesta. Simplemente se ha sumado otro trauma, el aborto. Seguimos llegando tarde", consideraron los obispos.

En ese marco, la CEA indicó que existe "la oportunidad de buscar soluciones nuevas y creativas para que ninguna mujer tenga que acudir a un aborto" y sostuvo que la Cámara de Senadores (a la que el proyecto ya fue girado ayer) "puede ser el lugar donde se elaboren proyectos alternativos que puedan responder a las situaciones conflictivas, reconociendo el valor de toda vida y el valor de la conciencia".

Para los obispos, "es necesario un diálogo sereno y reflexivo para responder a estas situaciones", ya que "vivir el debate como una batalla ideológica nos aleja de la vida de las personas concretas" y advirtieron que "si sólo buscamos imponer la propia idea o interés y acallar otras voces, seguimos reproduciendo violencia en el tejido de nuestra sociedad".

A modo de autocrítica, la CEA admitió "debilidades" en su tarea pastoral y mencionó entre ellas "la educación sexual integral en nuestras instituciones educativas, el reconocimiento más pleno de la común dignidad de la mujer y el varón, y el acompañamiento a las mujeres que se ven expuestas al aborto o que han sido atravesadas por dicho trauma".

Por último, los obispos agradecieron a quienes "con auténtico respeto hacia el otro han expresado sus ideas y convicciones aunque hayan sido distintas a las nuestras", destacaron la "honestidad y valentía de todos aquellos que en distintos ambientes de la sociedad han sostenido que vale toda vida" y agradecieron a los legisladores que "han expresado esta mirada".

"Con humildad y coraje, nos proponemos seguir trabajando en el servicio y el cuidado de la vida", concluyó el Episcopado la declaración de una carilla.

sábado, 21 de abril de 2018

Preocupación en la Iglesia por la situación social

Si bien el debate sobre la despenalización del aborto ocupó un lugar central en la asamblea de los obispos católicos celebrada esta semana en Pilar (Buenos Aires), las cuestiones sociales tampoco quedaron al margen de las preocupaciones de la jerarquía de la iglesia.


En declaraciones formuladas al término de la reunión el presidente de la Conferencia Episcopal y titular de la diócesis de San Isidro, Oscar Ojea, admitió que durante las deliberaciones de más de un centenar de obispos la cuestión social estuvo presente. "No puedo negar que hemos hecho hincapié también en la preocupación por la cuestión social, siempre desde nuestro lugar de pastores, porque no somos técnicos, no somos políticos", dijo Ojea.

El obispo de San Isidro informó que "hemos escuchado al presidente de Cáritas (el obispo de Quilmes, Carlos Tissera) decir que la gente en nuestros comedores aumenta en número" y admitió que "también algunos obispos han hablado de las situaciones de despido y de estar cerca de las familias que viven todas estas situaciones".

Sobre el mismo tema el obispo de La Rioja, Marcelo Colombo, vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal, afirmó que "la suba de las tarifas, el cese de algunos planes nacionales para los más pobres y también el cierre de algunos profesorados con el cambio consiguiente de planes educativos en relación con la educación superior" fueron objeto de diálogo entre los obispos porque "somos obispos de todos el país: desde el norte hasta el sur, del oeste al este, pasando por grandes ciudades, también por grandes extensiones en provincias alejadas, pero en todos vibra el mismo interés y amor por nuestra gente". Para Colombo las cuestiones sociales son "temas cotidianos" que no pueden quedar al margen de la agenda de la jerarquía, si bien "todos estos temas los hemos querido asumir con la mirada de pastores, preocupados por el bien de nuestros jóvenes y de nuestros pobres".

Los obispos también se hicieron eco de las observaciones y críticas recientes respecto de las asignaciones que el clero católico recibe del Estado e incluyeron el asunto en los intercambios producidos durante la asamblea. "También hemos hablado en nuestras conversaciones del tema económico, de las asignaciones de los obispos", reconoció Ojea y adelantó que "pensamos algunas alternativas para seguir conversando y para proponerlas, también en todo lo que tiene que ver con la financiación de nuestra iglesia y la de otros cultos"

El presidente del Episcopado se comprometió a "seguir trabajando" sobre el tema y si bien no se ofrecieron detalles sobre el particular se conoce que la jerarquía católica ha retomado sus diálogos en busca de nuevos modos de financiación para la iglesia, buscando quedar al margen de las críticas que se realizan por los aportes que recibe del Estado, pero al mismo tiempo para garantizar la mayor autonomía posible respecto del poder político.

Por Wasington Uranga para Página/12

El mensaje de la Iglesia contra el aborto: "Debemos buscar soluciones sin necesidad de interrumpir vidas"

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó en una declaración que "ojalá podamos defender hasta tal punto los derechos humanos que no se los neguemos a los más débiles y vulnerables", en relación al debate sobre la despenalización del aborto, y propuso una "mirada amplia" sobre el tema que contemple "la vida amenazada de tantos argentinos que se debaten en la pobreza y la miseria".


"Una Nación democrática, moderna y progresista, debe tener la capacidad, el ingenio y la creatividad, de buscar soluciones nuevas que resuelvan los problemas, sin necesidad de matar o 'interrumpir' vidas de seres humanos”, afirman los obispos en un comunicado difundido al finalizar la asamblea plenaria de la jerarquía católica, que se realizó durante toda la semana en la localidad bonaerense de Pilar. En el breve texto de una carilla la Conferencia Episcopal ratifica su posición contraria a la interrupción del embarazo, señala también que "tanto la Iglesia como la sociedad no hemos hecho suficiente al respecto" del aborto y agrega que "tampoco hemos acompañado de la mejor manera a las mujeres que han abortado en medio de sufrimientos y límites, y padecen en soledad las consecuencias de esta decisión".

En todas sus intervenciones sobre la cuestión del aborto, los obispos han buscado relacionar el tema con la realidad social. Ahora afirman que "ojalá podamos defender hasta tal punto los derechos humanos, que no se los neguemos a los más débiles y vulnerables". Porque, agregan, "vale toda la vida" y "aún hay mucho por hacer para acompañar y ayudar a las mujeres que viven un embarazo inesperado, en malas condiciones (desnutrición, diabetes, otras dificultades obstétricas no controladas debidamente, situaciones de violencia, etc)".

En declaraciones difundidas por la Conferencia Episcopal, el obispo Ojea subrayó que "todos aquellos que decimos que defendemos la vida tenemos que revisar nuestro compromiso con los hermanos más necesitados". El presidente del episcopado católico insistió en que "tenemos que pensar que hacemos con aquellas mujeres que están con un embarazo con muchísimo riesgo social" dado que "como no excluimos ya que queremos la vida del más débil pero también la vida de la madre débil". Según Ojea "cuidar particularmente al más débil sin excluir a nadie nos lleva a revisar, principalmente nosotros los cristianos, nuestro compromiso con aquellas madres más necesitadas".

En consonancia con el comunicado difundido Ojea señaló también que esta es "una oportunidad extraordinaria en nuestro país para poder mejorar leyes que tienen que ver con la adopción y que tienen que ver con el cuidado en zonas vulnerables".

En la declaración final de la asamblea plenaria los obispos "alentaron" a "nuestros legisladores a que se atrevan a soñar una Argentina más grande, superadora de recetas de cuarenta años atrás y a que sean capaces de proponer leyes innovadoras que tutelen tanto la vida y los derechos de la madre como la vida y la dignidad del hijo".

Y reiterando la disposición al diálogo aún sin resignar posiciones, los obispos señalan que "nos duele que algo tan grande y esencial como defender la vida nos pueda enfrentar o dividir todavía más", motivo por el cual "este momento histórico nos exige luchar codo a codo por los más frágiles de nuestra querida Argentina".

El cardenal Mario Poli, vicepresidente de la Conferencia Episcopal, pidió que "nadie se sienta herido o también acusado en esta manifestación que hemos hecho los obispos sino que más bien nos mueve este deseo de poner también en la comunidad nacional un elemento más de razón -también de valores morales, éticos- para unir a los argentinos".

En su declaración los obispos pretenden representar no solo a los católicos y manifiestan su unión con "todos los argentinos, sean o no creyentes, que defienden la vida humana desde la concepción". Y en ese sentido agradecen "de corazón a tantas ciudadanas y ciudadanos que con sus testimonios, argumentos y acciones se han destacado en las últimas semanas como apasionados defensores de toda vida humana. Ellos son los grandes protagonistas", afirma la jerarquía de la Iglesia Católica.

Fuente: nota de Washington Uranga para Página/12

jueves, 8 de marzo de 2018

La Iglesia se mostró "preocupada" por los "crecientes despidos"

Durante la reunión número 179 de la Comisión Permanente del Episcopado, los obispos también expresaron su consternación ante la posible despenalización del aborto.


La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó ayer su preocupación por la "delicada situación social" que atraviesa el país debido al "número creciente de despidos", así como por la "grave" situación de las provincias del NOA generada por las inundaciones y también por el tema de la despenalización del aborto que se debatirá en el Congreso.

Así lo informaron en un comunicado de prensa al término de dos días de deliberaciones de la comisión permanente del Episcopado, que preside monseñor Oscar Ojea, que tuvo lugar en la sede de Suipacha al 1.000, en el barrio de Retiro.

Según informaron, durante el habitual intercambio pastoral, los obispos expresaron su "preocupación por la delicada situación social que atraviesa el país y por el número creciente de los despidos" así como se manifestaron también "muy preocupados igualmente por el tema de la despenalización del aborto".

De cara al diálogo que comenzará en el Congreso nacional sobre el tema, la Iglesia se propuso "encarar el debate sobre esta cuestión, integrando las áreas de comunicación, pastoral y diálogo con los legisladores".

Asimismo ratificaron los términos de la declaración que difundieron el pasado 23 de febrero, titulada "Respetuosos de la vida", en la que pidieron que el debate se lleve a cabo en un clima de "diálogo sincero y profundo, sin descalificaciones, violencia o agresión" y solicitaron que se implementen políticas públicas que establezcan como prioritarias la educación sexual integral de la ciudadanía.

Además compartieron los términos del comunicado difundido recientemente por el Consejo Directivo Nacional de la Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas (ACIERA), en el que se pronunciaron en defensa del "derecho a la vida, como derecho fundamental y superior a todos los demás, posicionándose a favor de la vida de la madre y del niño por nacer".

El presidente de Cáritas Nacional, monseñor Carlos Tissera, transmitió a los obispos la "grave situación generada por las inundaciones en el NOA" así como "la necesidad de una urgente asistencia a las más de 16.000 familias afectadas".

miércoles, 7 de marzo de 2018

Robo de bebés: la Iglesia oficializó la entrega del registro de bautismos de la ESMA

Con el aval del Papa Francisco, la Conferencia Episcopal Argentina anunció que pondrá la documentación a disposición de la Justicia y los organismos de Derechos Humanos.


La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) anunció ayer que pondrá a disposición de la Justicia federal y los organismo de Derechos Humanos las constancias de 127 actas de bautismo realizados entre 1975 y 1984 en la capilla de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro clandestino de detención, tortura y exterminio de la última dictadura cívico militar.

El anuncio fue realizado a través de un comunicado de prensa durante la reunión de la comisión permanente de la CEA que delibera entre ayer y hoy en su sede porteña de Suipacha al 1000, presidida por monseñor Oscar Ojea.

"Compartiendo el sentimiento y anhelo del Santo Padre, la Conferencia Episcopal Argentina pone a disposición de la Justicia la totalidad de la información registrada en la mencionada documentación, en continuidad con el proceder de esta Conferencia ante los requerimientos de la Justicia en estos últimos años", indicó el Episcopado en la carta enviada enviada al juez federal Sergio Gabriel Torres y el fiscal general Pablo Parenti.

"Consideramos que estas actas pueden estar al alcance de organismos de derechos humanos de reconocido prestigio e investigadores procedentes de diversos ámbitos académicos", subrayaron. 

La documentación en cuestión consiste en el libro que registra 127 niños bautizados entre 1975 y 1984 en la capilla Stella Maris de la ESMA tras un reciente hallazgo del obispo Santiago Olivera. Según pudo saber Télam, figuran 19 niños bautizados en 1975; 14, en 1976; 36, en 1977; 28, en 1978, y 30, en 1979.

Capilla Stella Maris, dentro de la ESMA
Se trata de los bebés que nacieron en cautiverio dentro de la ESMA mientras sus madres estaban secuestradas ilegalmente. Dentro de lo que fue un plan sistemático de robo de niños, los represores los entregaron a otras familias. Ahora, son las mujeres y hombres de más de 40 años que siguen siendo buscados por las incansables Abuelas de Plaza de Mayo. 

"Tenemos la firme convicción de que la Iglesia debe extremar sus esfuerzos para contribuir al camino de la memoria, la verdad y la justicia en todos los campos, especialmente ante la gravedad de los delitos de lesa humanidad perpetrados bajo el Terrorismo de Estado durante los años 1976-1983", indicaron en el texto difundido ayer a la mañana.

En enero, el Papa Francisco había dado su visto bueno a la publicación de los registros de bautismos de la capilla cuando se reunió en el Vaticano con Olivera.

También con el visto bueno de Bergoglio, el Vaticano ya puso en marcha un sistema para que los familiares de detenidos desaparecidos puedan acceder a los archivos que la Santa Sede tiene sobre la dictadura, que principalmente consta de cartas y pedidos a obispos y sacerdotes.

domingo, 4 de febrero de 2018

Francisco recibió a la nueva cúpula de la Iglesia argentina y dijo que "no es momento oportuno" para venir a la Argentina

El Papa Francisco recibió en el Vaticano a la nueva cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina(CEA), en la primera reunión oficial tras el recambio de autoridades eclesiásticas de noviembre pasado.


El Papa le dijo a la cúpula del Episcopado que "no es el momento oportuno" para viajar a la Argentina y de ese modo clausuró un nuevo pedido de la Iglesia, que insiste con que venga al país.

La respuesta de Francisco tuvo lugar cuando recibió en el Vaticano a la nueva cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en la primera reunión oficial tras el recambio de autoridades eclesiásticas de noviembre pasado.

El Pontífice estuvo cerca de media hora con el nuevo presidente de la CEA y obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, el vicepresidente primero y arzobispo porteño, el cardenal Mario Poli, el vicepresidente segundo y obispo de La Rioja, Marcelo Colombo y el secretario general y obispo de Chascomús, Carlos Malfa.

"Le transmitimos el deseo del pueblo argentino de que el Santo Padre viaje. Pero nos dijo que este no es el momento oportuno", afirmó Ojea en declaraciones a la prensa tras la reunión, y agregó que "respetamos esta decisión, y esperamos que venga en el momento justo para el país".

De este modo, Jorge Bergoglio descarta una vez más la posibilidad de viajar al país y se especula que no viajará al menos hasta finalizado el primer mandato de Mugrizio Macri Blanco Villegas.

Según la agencia oficial de noticias Télam, ayer no estuvo sobre la mesa una invitación formal al Pontífice para que visite la Argentina, más allá de que el vocero papal Greg Burke aseguró en 2017 que durante 2018 "no estaba previsto" un viaje del Santo Padre a su país natal.

"Fue un encuentro fecundo, hablamos de la necesidad de unidad en el episcopado en torno al magisterio del Papa. Francisco nos pidió que tengamos coraje en la forma de vivir el Evangelio y de iluminar la situación concreta del país", agregó Ojea. Sin embargo, la reunión se dio en un marco de hermetismo al punto que se canceló la difusión de un comunicado previsto por la CEA.

El encuentro de poco más de treinta minutos en la biblioteca privada del palacio apostólico no fue sin embargo el primer cara a cara entre Jorge Bergoglio y la conducción eclesiástica, que ya se había reunido con el Papa en privado durante la semana en la residencia de Casa Santa Marta.