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domingo, 4 de marzo de 2018

Baradel sostiene que la pérdida del poder adquisitivo de los docentes es de 1600 pesos por mes en promedio

“Mientras el ministro Alejandro Finocchiaro se encuentra totalmente ausente de esta situación, Santa Cruz y Chubut anunciaron que no pueden afrontar los salarios de los maestros”, afirmó el titular de SUTEBA Roberto Baradel luego de que el viernes se anunciara un paro de 48 horas a nivel, que cruzó los límites de la provincia de Buenos Aires, hasta adquirir carácter nacional. 


El detonante del paro fue la derogación por parte del régimen macrifascista de la paritaria nacional docente que, según advirtieron desde la FEB y SUTEBA, tiene como consecuencia los conflictos salariales que impidieron el normal comienzo de las clases en varios distritos. El dirigente también dio los números de la pérdida de poder adquisitivo de los maestros en los últimos dos años, que según un informe de Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), ha sido en promedio, a nivel nacional, de 1600 pesos por mes.

En declaraciones a FM La Patriada, el titular de SUTEBA, sostuvo que “la ley de financiamiento educativo indica que se asista a las provincias que tienen dificultades, además de mejorar el incentivo docente. Pero como el gobierno se obstinó en derogar la paritaria llegamos a la situación que estamos viviendo hoy”.

“Quieren producir un ajuste, quedarse con el dinero del financiamiento educativo y que cada provincia se arregle como pueda, como en la década del 90, que quede librada a su suerte”, sostuvo Baradel. “El cierre de escuelas, institutos, bachilleratos de adultos” son para el dirigente sindical “parte de lo mismo, parte del ajuste” que se produce porque el régimen macrifascista “considera a la educación como gasto y no como un derecho”.

En la apertura de la Legislatura bonaerense, la gobernadora fascista María Eugenia Vidal negó que los docentes hubieran perdido poder adquisitivo durante 2016 y 2017. Una afirmación que para el secretario general de SUTEBA es falsa como lo confirma el informe del CIPPEC que plantea que “el promedio nacional de pérdida en los últimos dos años la pérdida del poder adquisitivo de un salario docente es de 1600 pesos mensuales”. En ese mismo informe del CIPPEC también se estipula que San Luis y Salta son las únicas provincias en las que aumentó el poder de compra en ese periodo. En la provincia de Buenos Aires, el salario real promedio de un docente de nivel primario con diez años de antigüedad es hoy 471 pesos más bajo que en 2015. En la Ciudad de Buenos Aires, la pérdida fue de 1550 pesos.

“Para que dejemos de perder poder adquisitivo tendrían que dar la cláusula gatillo y no la quieren dar”. Sobre el paro previsto para lunes y martes, afirmó que esperan que “el gobierno de respuestas”. En caso negativo, desde CTERA se plantearán “nuevas estrategias para que se concrete la convocatoria a paritaria nacional”.

“Para ellos sería mejor un mundo sin sindicatos porque en ese acaso aquellos que tienen el poder económico podrían decidir sobre la vida de todos los demás. El sindicato pone límites y discute mejoras en la calidad de vida y distribución de la riqueza a favor de los trabajadores”, dijo Baradel.

Sobree la persecución a los representantes gremiales, “ya fuimos a reclamar ante la Organización Internacional del Trabajo y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Este jueves hubo una audiencia en Bogotá”, dijo el dirigente en referencia al encuentro durante el cual el CELS, junto a organizaciones gremiales, denunciaron al régimen fascista argentino por la criminalización de la protesta social y el hostigamiento a dirigentes gremiales y jueces laborales. El caso fue abierto, entre otros temas, por las amenazas de muerte que Baradel y su familia recibió durante las negociaciones paritarias de 2016, 2017 y 2018.

lunes, 12 de febrero de 2018

Argentina es uno de los dos países de la región donde se redujo el salario en dólares

Salvo Brasil, que tuvo una caída más pronunciada, el salario mínimo de los argentinos fue el más perjudicado de la región latinoamericana durante 2017. Perdió medio punto porcentual en dólares, sólo superado en términos negativos por Brasil que sufrió un deterioro del 1,3 por ciento.


En la otra punta, lejos de las críticas que el liberalismo suele hacer, el país con mejor desempeño, al menos en materia de salario mínimo medido en dólares, fue Bolivia con un mejoramiento para 2017 del 2,9%; seguido luego por Chile con una curva positiva de 1,5 por ciento.

La muestra para elaborar la comparación, en este informe que realizaron desde el equipo de Economía de la Universidad de Aveññaneda (UNDAV), incluyó a Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay. Es decir que cubre el 80% de la población latinoamericana

Se debe considerar además que en estas conclusiones no están ingresados los últimos saltos cambiarios de la Administración de Mugrizio Macri Blanco Villegas, los cuales agregarían un 2% extra en la cotización de la divisa y, por ende, implicarían una mayor caída del poder adquisitivo.

También es importante destacar que tiene una alta influencia en este resultado la persistencia de una “moneda barata” en los últimos años en la Argentina. Ocurre que la tasa de devaluación de los últimos períodos fue relativamente baja, cuando se la observa en relación a su promedio histórico y a la evolución nominal del resto de las variables en los últimos años.

Por tanto, no se podría descartar que un escenario de huida de los capitales internacionales por el “vuelo a la calidad” en activos de las principales potencias, derive en una nueva ronda devaluatoria en el corto plazo que erosione aún más el salario mínimo en moneda extranjera.

Así las cosas, la macroeconomía argentina muestra un resultado dual: la tenue recuperación de la crisis de 2016 aún no logra “derramar” en una mejora socioeconómica en la totalidad de actores económicos, en espacial la enorme porción de sectores de ingresos fijos.

El proceso de deterioro del poder adquisitivo en los últimos dos años tuvo su raíz en el incremento sostenido en el nivel de precios, con un desacople muy marcado respecto de la variación en los ingresos en el año 2017.

El año pasado, por su parte, el establecimiento de cláusulas gatillo en los principales convenios colectivos permitió frenar el proceso de deterioro, aunque la enorme porción de las ramas de actividad no han logrado recuperar la caída de salarios reales producida en 2016. El correlato de la persistencia en una variación de precios por encima de la inflación no es más que el deterioro del poder adquisitivo de las familias.

Fuente: nota de Santiago Fraschina (*) para El Destape web
(*) Economista y director de la carrera de Economía de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV)

martes, 6 de febrero de 2018

El salario mínimo perdió 6,1% de poder adquisitivo en los primeros dos años del régimen macrifascista

Un estudio de la Universidad de Avellaneda publicado ayer reveló que de la mano de Mugrizio Macri Blanco Villegas, Argentina fue el país que más poder de compra perdió en la región.


La Universidad de Avellaneda (UNDAV) publicó ayer un informe en el que siguió la evolución del salario mínimo vital y móvil (SMVM) entre 2015 y 2017 y observó que el poder de compra de este salario se redujo 6,1% en los primeros dos años de la gestión cambiemos.

Así, Argentina lideró la pérdida de poder adquisitivo por encima de Paraguay, que registró una baja de 4,7% en la capacidad de compra de su salario mínimo; de Brasil, cuyo retroceso fue de 3,4% en el bienio; y de Perú, que bajó 1%. Esto obedeció a un fuerte deterioro en 2016 y una parcial recuperación en casi todos los casos, salvo el paraguayo. Por el contrario, en Bolivia el poder adquisitivo creció 8,2%; en Chile 6,2% y en Uruguay, 4,9% entre 2015 y 2017, aunque en el último país hubo un retroceso en 2017.

"Por otro lado, al comparar el salario mínimo en moneda dura, se encuentra un panorama similar. Por caso, con una merma de medio punto porcentual (-0,5%) en dólares, nuestro país se encuentra en la segunda posición en terreno negativo, sólo por detrás de Brasil, cuyo ingreso mínimo en dólares sufrió un deterioro del 1,3%", detalló el informe al comparar 2017 con 2015.

Particularmente en el caso argentino, "el proceso de deterioro del poder adquisitivo en los últimos dos años tuvo su raíz en el incremento sostenido en el nivel de precios, con un desacople muy marcado respecto de la variación en los ingresos en el año 2017. El año pasado, por su parte, el establecimiento de cláusulas gatillo en los principales convenios colectivos permitió frenar el proceso de deterioro, aunque la enorme porción de las ramas de actividad no han logrado recuperar la caída de salarios reales producida en 2016", explicó el documento del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV.

Para ejemplificarlo, el estudio compara las cantidades de determinados bienes de la canasta básica que podían comprarse en 2015 y el 2017 en los que se evidencia la pérdida de poder adquisitivo. Por ejemplo, con el salario mínimo pueden comprarse 7,4% menos litros de leche y 7% menos kilos de carne.

El coordinador del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda, Santiago Fraschina, explicó que "el salario mínimo tiene más incidencia en el universo de los trabajadores en negro que en el de los trabajadores registrados e impacta también en el poder adquisitivo de los jubilados. Por ende, es clave para entender lo que sucede con la distribución del ingreso".

En este sentido, el economista destacó el dato de CAME de enero que "muestra que se vuelve a deterior al consumo, como así otros estudios dan cuenta del cambio en las pautas de consumo, como que se consumen menos lácteos, se venden más segundas marcas y las familias se vuelcan al consumo de no perecederos en mayoristas".

De cara a 2018, pese a la recuperación parcial del poder de compra del salario mínimo de 2017 (1,2%), en la UNDAV descreen que este año siga en ese sentido. Por el contrario, "por tratarse de un año electoral y porque la inflación va a estar más cerca del 25% -como dicen muchas consultoras- que del 15% que propone el Gobierno como techo para las paritarias, vemos que se va a profundizar la caída del poder adquisitivo, ya que la inflación le va a ganar al salario mínimo. La devaluación de este año, que ya fue del 5% en enero, repercute directamente en rubros claves como Alimentos y bebidas y Medicamentos", explicó Fraschina.

En enero, el SMVM subió 7,2% y para el resto del año está pautado un aumento del 5,3%, frente a una inflación esperada del orden del 19,4% según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.