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viernes, 29 de marzo de 2019

En enero se perdieron 38.000 puestos de trabajo registrados y crece la proyección de despidos

Los datos oficiales contradicen al ministro Dujovne, quien había afirmado que "la economía ya estaba generando empleo".


La esperanza oficialista de empezar el 2019 con mejores indicadores laborales chocó rápidamente con la cruda realidad. 

Los datos estadísticos de enero del ministerio de Producción y Trabajo arrojaron una pérdida de 38.400 vacantes registradas, que contradicen las afirmaciones de Nicolás Dujovne, quien había afirmado que "la economía ya está generando empleo".

Pero para colmo, el informe del primer mes del año presentó dos resultados récord que lo colocan como uno de los más duros de toda la era Macri Blanco Villegas. En primer lugar, la caída interanual superó por primera vez el 2% para alcanzar una pérdida de 262.400 puestos de trabajo formales.

En segundo término, las perspectivas a futuro muestran un panorama muy tormentoso, ya que de acuerdo a la encuesta de indicadores laborales (EIL), la cantidad de empresas que esperan disminuir su dotación de personal llegó al nivel más alto de toda la serie histórica (que data del año 2004). Según la misma, el 8% de las firmas estima que aumentará los despidos en los próximos tres meses, contra un 85,1% que mantendrá su dotación y un 6,9% que la ampliará.

Si bien la diferencia entre ambas variables arroja un resultado negativo del 1,1% que es algo mejor que el récord del mes pasado, el porcentaje de proyecciones de despido nunca había estado en un nivel mayor.

"Estamos en una situación compleja, todavía estamos sintiendo el impacto de la volatilidad cambiaria", indicó la secretaria de Transformación Productiva Paula Szenkman, quien a diferencia de las autoridades de Hacienda, reconoció la dificultad del momento y se negó a poner una fecha de cambio de tendencia. Es que según la propia OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la desocupación se elevará al 12% durante este año.

De acuerdo al reporte de enero, los peores datos se observaron en el sector público y los monotributistas sociales, que reflejaron una destrucción de 39.900 y 14.600 vacantes "por cuestiones estacionales".

Por el contrario, los asalariados del sector privado y los monotributistas comunes tuvieron una variación mensual positiva de 6.900 y 10.600 empleos cada uno. En el primero de ellos -que de todos modos fue por lejos la categoría más perjudicada del 2018- los sectores más dinámicos fueron pesca (12,9%), hoteles y restaurantes (4,3%) y explotación de minas y canteras (1,1%).

A su vez, dentro de las provincias que tuvieron mejores resultados se destaca Río Negro (7,6%), Santa Cruz (2,5%) y Neuquén (1,3%), no por casualidad todos distritos vinculados a la mayor actividad hidrocarburífera.

Finalmente, los datos de la cartera de Dante Sica mostraron una nueva baja del salario real, aunque en una proporción menor en relación a los últimos cuatro meses. Mientras que en diciembre la remuneración real había retrocedido un 9,8% a nivel interanual, en esta oportunidad lo hizo un 8,5%, acumulando ocho meses de caídas consecutivas.

jueves, 29 de noviembre de 2018

El año 2018 ya acumula una pérdida de 200.000 puestos de trabajo registrados

Los asalariados privados fueron los más perjudicados y se ubican en niveles inferiores a los de 2015 y 2017.


Tal como se reflejó en la caída del PBI, la devaluación de septiembre también pegó muy fuerte en el empleo registrado. La pérdida de puestos laborales alcanzó las 28.900 vacantes en relación a agosto y en los primeros nueve meses del año ya acumula una destrucción de 202.700 trabajos.

"Fue un mes de reducción importante, pero considerando el nivel de caída de la actividad económica podemos decir que el empleo viene resistiendo y se muestra bastante inelástico a la baja", aseguró el Director Nacional de Estadísticas y Estudios José Anchorena.

Según los especialistas, por cada puesto de trabajo registrado que se destruye, el empleo formal pierde un promedio de dos vacantes. Por lo tanto, se podría estimar que la crisis ya se llevó más de 600.000 vacantes en lo que va del año, sin contar el impacto en los miles de jóvenes que se incorporaron al mercado laboral este año sin poder encontrar un trabajo.

De acuerdo a los datos del Ministerio de Producción y Trabajo, los únicos sectores que tuvieron una dinámica positiva fueron los monotributistas (4.900) y los trabajadores de casas particulares (1.700), rubro por el cual las autoridades de la secretaría argumentan que está reflejando "las activas políticas públicas en pos de formalizar la actividad".

Por el contrario, se evidenciaron retrocesos en autónomos (-1.200), asalariados del sector público (-4.600) y especialmente asalariados del sector privado que tuvieron un retroceso mensual de 29.000 trabajadores, que coloca a septiembre por debajo de los índices de 2015 y 2017.

Como agravante, las ramas más perjudicadas fueron justamente las cinco con mayor participación en el empleo total. Nuevamente, la industria manufacturera lideró ese ranking con una baja de 9.300 vacantes mensuales, seguida por el comercio (7.900) y la construcción (4.900), sector que poco a poco refleja el parate de la obra pública mostrando por primera vez una caída interanual de 4.100 empleos.

A nivel geográfico, las provincias más beneficiadas en términos interanuales fueron Neuquén (5,4%), Tucumán (3,6%) y Jujuy (2,6%), mientras que los peores resultados se observaron en Catamarca (-6,8%), Formosa (-5,5%) y Chaco (-4,6%).

Ya en materia salarial, siempre dentro de los asalariados privados formales, la remuneración media creció un 27% alcanzando los $31.898. Esto representa una caída en términos reales del 9,6% que avanza al 12% en los salarios medianos. En este sentido, Anchorena se mostró confiado en que la reapertura de paritarias comience a revertir este fenómeno y logre traccionar el consumo en los próximos meses.

Finalmente, la encuesta de indicadores laborales, donde se releva mensualmente a más de 3.000 empresas privadas formales en doce centros urbanos, mostró en octubre una leve mejora respecto a los resultados históricamente negativos que se vieron en el mes anterior.

Si bien se mantienen en niveles muy bajos, las expectativas netas de aumento de dotación de personal arrojaron un valor positivo del 0,9%, producto de la diferencia entra la proporción de empresas que esperan aumentar su planta y aquellas que esperan disminuirla.

"A medida que nos alejamos del shock cambiario, las expectativas empiezan a mejorar, cosa que se incrementará si continua la estabilidad cambiaria tal como prevemos", agregó Anchorena.

viernes, 12 de octubre de 2018

Cambiemos es la máquina de destruir empleos privados: se perdieron 97.400 en cuatro meses

Ni brotes verdes, ni luz al final de ningún túnel. El mercado de trabajo ya empezó a sentir los primeros impactos de la crisis económica que -desde abril- golpea a la Argentina, donde además se refleja un incremento de la precarización laboral. 


Unos 97.400 empleos registrados se perdieron en la Argentina en los últimos cuatro meses, de los cuales casi 34.000 son del sector formal privado, advirtió ayer un estudio.

El Observatorio de Comercio Exterior, Producción y Empleo (CEPE), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), presentó el doceavo informe económico que monitorea el empleo registrado.

El análisis señaló que el mercado de trabajo ya empezó a sentir los "primeros impactos de la crisis" económica que desde abril golpea a la Argentina.

El estudio destaca que en sólo cuatro meses se destruyeron 97.400 empleos registrados, de los cuales casi 34.000 puestos de trabajo son del sector formal privado, aquellos de mayor calidad y salario. A su vez, el desempleo ascendió al 9,6%, por lo que se incrementó 0,9 punto porcentual en un año.

"Los números revelan que los primeros impactos de la crisis económica se reflejan tanto en una pérdida de puestos de trabajo como en un incremento de la precarización laboral", dijo el estudio.

Según el CEPE, "la informalidad alcanza el 34,3% en la comparación interanual, reforzando la tendencia en alza de precarización laboral que sufren los trabajadores".

Nicolás Trotta, rector de la UMET, opinó que "la crisis aceleró aun más la destrucción que se venía dando en los empleos registrados".

Según el académico, las "malas medidas económicas" tomadas por el régimen fascista de la alianza de derecha Cambiemos impactaron con fuerza en el sector formal durante los últimos meses.

"Un dato muy importante es que la cantidad de trabajadores registrados privados cayeron de manera pronunciada entre marzo y julio de 2018", dijo y agregó que "en ese periodo se destruyeron casi 34 mil puestos de trabajo del sector privado".

El informe detalla también que la precarización laboral crece continuamente hace dos años y esta tendencia que se profundiza. En el último año el trabajo asalariado disminuyó 1,1 punto porcentual y el no registrado creció 0,5 punto, cayendo de este modo la participación del empleo formal en el total de los ocupados.

Paula Español, coordinadora del CEPE, expresó que "como era de esperar, el impacto de de la crisis económica sobre el empleo ya se ve reflejado en los números".

De la misma manera, se acelera la precarización en el mercado de trabajo por la suba tanto de la informalidad laboral como del descontento de los trabajadores en su condición actual, dijo Español.

Los datos del estudio relevan que los asalariados registrados representan menos del 50% del total de los trabajadores ocupados del país, en el segundo trimestre de 2018, por lo que hubo una caída de 1,7 puntos respecto al segundo trimestre de 2016.

"Estos indicadores relevados irán empeorando con el correr de los meses, ya que todavía falta que impacte la peor fase de la crisis que transitamos en la actualidad", concluyó la coordinadora del CEPE.

jueves, 31 de mayo de 2018

Según datos oficiales, el primer trimestre acumuló una pérdida de 66.600 puestos de trabajo registrados

El Ministerio de Trabajo informó que en el mes de marzo se destruyeron 14.000 puestos de trabajo registrados en relación al mes anterior, acumulando de esta forma una caída de 66.600 vacantes durante el primer trimestre en relación a diciembre del 2017. Asimismo, advirtió que sin reforma laboral el empleo va a estancarse.


En comparación con igual mes del año anterior, marzo marcó un crecimiento del 1,5% al registrar 187.800 nuevos empleos. Este comportamiento evidencia un dinamismo del mercado de trabajo entre mayo y diciembre del 2017 -donde alcanzó su pico de crecimiento interanual (2,2%)- y a partir de entonces se percibe una paulatina desaceleración hasta los números actuales que indican fuertes pérdidas de empleo durante tres meses consecutivos.

Así, la brecha entre la evolución interanual del trabajo formal y la variación de la Población Económicamente Activa (1,2%) continúa reduciéndose. Si esta tendencia se mantiene, muy pronto la generación de vacantes laborales no alcanzará para satisfacer la nueva demanda de la población incorporada al mercado de trabajo.

La información fue suministrada por la Subsecretaría de Políticas, Estadísticas y Estudios Laborales de la cartera de Trabajo, que relacionó esta caída a una cuestión estacional y a "una fuerte desaceleración del monotributo".

Es que, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta este mes, la categorías de monotributo, casas particulares, autónomos y sector público pasaron de ser las modalidades líderes a presentar caídas generalizadas. Como contraparte, se destaca una variación intermensual de 17.400 vacantes del sector asalariado privado (0,3%), dato muy celebrado por el ministerio que afirmó que "el hecho de que el sector asalariado pase a ser el motor de crecimiento es sinónimo de una mayor calidad de empleo".

En la medida en que se vaya retrasando la discusión de nuevas normativas laborales, el empleo no se acelerará, advirtió el Director Nacional de Estadísticas y Estudios.

Dentro de este sector, la rama con mayores puestos laborales creados fue la enseñanza (14.100), seguido de la construcción (5.700), que a pesar de mantenerse entre las industrias líderes, ya no muestra el dinamismo de antes y esto tenderá a profundizarse a partir de los ajustes anunciados en la obra pública.

Las provincias que presentaron mayor variación dentro de los trabajos asalariados privados fueron Santiago del Estero (9,2%), Neuquén (7,9%) y Tierra del Fuego (5,4%). En contraposición, las mayores caídas interanuales se observan en La Rioja (-10,5%), Santa Cruz (-3,5%) y Catamarca (-3,3%). El salario medio acumulado de los últimos 12 meses subió un 27,1% y un 2,5% en términos reales con respecto a los 12 meses anteriores.

El Director Nacional de Estadísticas y Estudios José Anchorena, volvió a remarcar la importancia de la sanción de la reforma laboral y advirtió que "en la medida en que se vaya retrasando la discusión de nuevas normativas laborales, el empleo no se acelerará". El funcionario puso como ejemplo la aprobación de la nueva ley de ART que "permitió que caiga la litigiosidad y eso permite trazar un mejor panorama". Casi como un reto al bloque de legisladores de su propio régimen, Anchorena pidió terminar "con las distracciones en el Congreso y avanzar en mejorar la contratación rápida y con una ley de empleo joven como tienen todos los países del mundo".

A su vez, manifestó incertidumbre en cuanto al impacto de la "turbulencia cambiaria" en el mercado de trabajo y reconoció que las menores estimaciones de crecimiento del PBI también provocarán un menor dinamismo ocupacional, sobretodo en el sector informal.

Expectativas empresarias

La encuesta de indicadores laborales que releva 3216 empresas entre doce centros urbanos, indicó que en el mes de abril la expectativa neta de empleo fue del 4,8%, evidenciando una caída del 40% en relación a los números del último trimestre del 2017. Este dato marca que el 85,7% de los empresarios encuestados manifestó que mantendrá su dotación laboral, un 4,8% la disminuirá y un 9,6% piensa aumentarla.

Este relevamiento va en línea con el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que indicó que el 84% de los empresarios evaluó que no es un buen momento para invertir, especialmente cuando el 23% de las pymes cree que en los próximos meses la actividad podría continuar cayendo.

Los tres motivos que determinan esta coyuntura menos favorable según esta entidad son: el deterioro de la cadena de pagos, la suba de los costos financieros y un menor porcentaje del total de las empresas que tuvieron un mayor nivel de actividad.