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martes, 16 de julio de 2019

Procesaron Sergio Szpolski por quedarse con los aportes previsionales de Radio América

El ex dueño del Grupo 23, Sergio Szpolski, fue procesado por apropiación indebida de los aportes de la seguridad social de trabajadores de Radio América entre 2012 y 2016. También lo embargaron en 2 millones de pesos.


Las resoluciones fueron tomadas por el juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Astrada, quien además procesó a Oscar Flores, que figuraba al frente de DESUP S.A. y trabajaba bajo las órdenes de Szpolski, en base a una denuncia de los trabajadores de la Radio América. 

Ellos explicaron que las decisiones en la empresa y las cuestiones salariales eran responsabilidad del empresario desde 2009.

Los trabajadores declararon como testigos ante el magistrado y aseguraron que Szpolski tomaba las decisiones en el Grupo, y hasta se había comprometido a regularizar el pago de aportes, hasta que en 2016 se la habría vendido al empresario Mariano Martínez Rojas.

En su descargo, Szpolski dijo que, si bien ha sido el responsable editorial en algunos medios, jamás tuvo injerencia, conocimiento o decisión en relación a las cuestiones impositivas.

Pero el juez concluyó que de acuerdo a la prueba acumulada, era él quien "se habría encargado, entre diversas cuestiones, de la toma de decisiones relativas al pago a los empleados en relación de dependencia y del destino de las sumas retenidas a aquéllos que debían haber sido ingresadas al Fisco dentro del término legal para hacerlo".

lunes, 28 de enero de 2019

El ex espía Jaime Stiuso y el vaciador del Grupo 23, Sergio Szpolski, ya no esconden su vínculo

Ambos soretes fueron sorprendidos por Perfil al salir de un lujoso hotel del barrio porteño de Recoleta. Una relación que lleva varios años.


Un auténtico cambio de tiempo es lo que viven Antonio "Jaime" Stiuso y Sergio Szpolski, quienes, lejos de esconderse, como supieron hacer en otra época, se muestran sin tapujos en público. El vínculo entre el ex hombre fuerte de la inteligencia local y el ex propietario del Grupo 23 quedó expuesto en el hall de entrada de un hotel de la calle Posadas, en el barrio de Retiro. Fue en el anochecer de un domingo de enero, cuando ambos se retiraban del lugar tras haber compartido un encuentro en el bar de la planta baja del Sofitel Buenos Aires. Vestidos de sport charlaban animadamente y se fueron a bordo del Fiat 500 blanco perlado de Szpolski. Una imagen impensada un tiempo atrás. 

Tanto Stiuso como Szpolski se mantuvieron fieles a la imagen pública que hay de cada uno de ellos. Szpolski hablando y gesticulando. Stiuso mesurado, asintiendo o comentando brevemente. Sus looks completaban esa impresión: Szpolski en bermudas, remera y zapatillas deportivas; Stiuso, más sobrio con chomba blanca, jeans y campera colgada en la espalda desde su dedo índice. “Son amigos desde hace varios años, también con Javier Fernández -hombre cercano a Stiuso y miembro de la Auditoría General de la Nación (AGN)-”, confirmaron cerca de Szpolski. “Son parte de un grupo más grande de amigos, no es que son los tres chanchitos”, describieron. La amistad de Stiuso y Fernández ya era conocida e incluso el miembro de la AGN apareció mencionado en los cuadernos de Centeno como “Javier, de Inteligencia”. 

Se trata de expedientes que comenzaron por una presentación en la AFIP, con la gestión del macrismo. A pesar de los problemas que acumuló, cerca de Szpolski sostienen que está tranquilo, porque los pagos que se le reclaman "se hicieron a través de canje por publicidad oficial". En octubre, Szpolski fue indagado por Claudio Bonadio en el marco de los cuadernos de las coimas, pero luego el magistrado se desprendió de ese tramo de la causa -que incluía a la cúpula de La Cámpora- y lo envió a sorteo. Desde entonces, esa parte es investigada por el juez Sergio Torres. 

Vínculos 

El valor de la imagen de Stiuso y Szpolski parece aún mayor si se tiene en cuenta que el ex dueño del Grupo 23 dejó los medios para dedicarse en ese entonces a una compañía de seguridad en la que se mezclaban espías y ex altos rangos del ejército israelí. Ante la consulta sobre vínculos comerciales entre Szpolski y Stiuso, cerca del primero los niegan de plano e insisten en que solo los une una amistad. Por otro lado, el indicio anterior de la cercanía entre ambos, sobre la que mucho se había hablado, pero hasta ahora no se había podido obtener una imagen, fue que a fines de octubre pasado, cuando Szpolski se presentó en indagatoria en el marco de los cuadernos de las coimas su abogado fue el histórico defensor de Stiuso. 

La cercanía de Szpolski con el mundo de los servicios de inteligencia no termina en Stiuso. También es amigo del ex número dos de la inteligencia durante la Alianza, Darío Richarte, y de Juan José Gallea, encargado del área de finanzas durante ese mismo período en la entonces SIDE y en la actual Agencia Federal de Inteligencia (AFI). De hecho, mientras Szpolski manejó su multimedios, Gallea fue una especie de CEO del Grupo. Y su desembarco allí fue a través de Richarte, quien hasta diciembre de 2014 fue abogado del Grupo 23. 

Pese al vínculo que existe entre Szpolski, Richarte y Gallea, y que estos dos últimos tuvieron en algunas de sus empresas como empleada a la esposa de Stiuso, María Cecilia Rossero, cerca del empresario afirman que no todos forman parte de un mismo grupo. 

“Con Darío, por ejemplo, Sergio se ve en Cariló si van para allá y con Antonio, por otro lado, no son todos amigos”, afirman negando el presunto vínculo entre todos. También tienen el mismo abogado defensor “Esas cosas no se dicen”, dijo entre risas una fuente consultada cuando se le preguntó si había sido Stiuso quien le recomendó al ex empresario de medios el nombre de su abogado, Santiago Blanco Bermúdez. Sin embargo, la misma fuente descartó que haya sido el ex espía quien sugirió el nombre de su hombre de confianza para que represente a Szpolski en la causa de los cuadernos, donde fue indagado por Claudio Bonadio. Blanco Bermúdez es un hombre de bajísimo perfil, respetado y apreciado por buena parte de Comodoro Py. 

Con paso por el Poder Judicial como fiscal varios años atrás, Blanco Bermúdez fue el más celoso guardián del nombre de Jaime Stiuso, en especial durante 2015, donde se produjo la mayor cantidad de embates en su contra en pleno enfrentamiento con el kirchnerismo. Fue allí que Stiuso sumó varias denuncias en el fuero federal así como en el Penal Económico. Blanco Bermúdez se presentaba para responder por su cliente, que por entonces estaba en Estados Unidos. 

Fue también con Blanco Bermúdez, con quien Stiuso se presentó en septiembre pasado para una audiencia en la Cámara Federal de Apelaciones, en la que buscó reabrir una denuncia contra Gustavo Vera, titular de la ONG La Alameda, por presunto tráfico de influencias. El ex hombre fuerte de la inteligencia se refirió a los llamados “cuadernos de las coimas”. Sostuvo que su nombre no figura, a pesar de que fue mencionado por el ex juez Oyarbide, quien aseguró que él y Fernández lo habían “apretado el cogote” para que cerrara un expediente por presunto enriquecimiento ilícito de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner en 2009.

martes, 2 de octubre de 2018

El vaciador Szpolski involucró a Abal Medina para no ir preso

El ex hombre fuerte del Grupo 23 reanudó su declaración en Comodoro Py. Dijo que arregló con el ex funcionario nacional el cobro de la impresión de 16 millones de boletas electorales.


El vaciador del Grupo 23, Sergio Szpolski, volvió a declarar en la causa de las fotocopias de los supuestos cuadernos e involucró al ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina.

Reconoció ayer ante el juez clarinista Claudio Bonadio que recibió sumas millonarias de dinero y arregló con Abal Medina el cobro de la impresión de 16 millones de boletas electorales, así como que los fondos salían de la Jefatura de Gabinete. 

En tanto, su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, reconoció por su parte que trabajó en la SIDE de 2000 a 2003 y que también ejerció la defensa del extitular de la central de inteligencia, el espía Jaime Stiuso.

Fuentes judiciales dejaron trascender que el viernes pasado el juez Bonadio advirtió a los abogados del vaciador que evaluaba detener a Szpolski. Ese día, en sus declaraciones, el autoproclamado empresario dijo que lo había llamado Abal Medina y lo había contactado con Juan Carlos "el Chueco" Mazzón para la impresión de boletas electorales destinadas a la elección legislativa del año 2013. También reconoció en la misma jornada que la suma fue de unos 200 millones de pesos. 

En tanto, a la salida de su declaración, el ex socio de Matías Garfunkel y Mario Pergolini se enfrentó a la prensa que lo cruzó con preguntas sobre la falta de aportes patronales a centenares de trabajadores que no tenían registro de que las empresas a su cargo hubieran depositado el dinero. "Ustedes me quieren tirar el fardo a mi", escupió ante los micrófonos de los cronistas acreditados.

También negó los despidos. "No hubo 800 despidos, ese número no sé de dónde sale", afirmó, aunque reconoció que el Grupo 23 a partir de 2014 comenzó a desprenderse de medios. "Porque en la industria en general hubo un cambio", adujo y agregó en tono sobreactuado, que "no querer enmarcar lo que pasó con estos medios en el cambio de plataformaas tecnológicas no lleva buena intención".