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sábado, 10 de marzo de 2018

Confirmaron el procesamiento de Mariana Gómez: "Todo beso es político"

La mujer fue sorprendida besando a su esposa Roció Girat en público. Fue detenida por efectivos de la Policía de la Ciudad con la excusa de negarse a apagar un cigarrillo en un hall del Subte C y procesada por "resistencia a la autoridad y lesiones graves". La Cámara de Apelaciones ratificó la decisión original. El defensor adjunto porteño denunció que "el fallo atrasa".


La Sala 6 de la Cámara Nacional de Apelaciones Criminal y Correccional confirmó el procesamiento contra Mariana Gómez, la joven que fue detenida durante casi 8 horas en octubre del año pasado en el Centro de Trasbordo del Subte C, cuando se encontraba junto con su esposa Rocío Girat. Los jueces confirmaron los cargos de "resistencia a la autoridad", por negarse a apagar un cigarrillo, y de "lesiones graves", por algunos raspones y la perdida de pelo que sufrieron dos oficiales de la Policía de la Ciudad durante el forcejeo para detener a Gómez, y minimizaron la denuncia de lesbofobia presentada por la acusada, quien aseguró que, en realidad, la policía avanzó sobre ella por besarse con su mujer. “Se presenta brutalmente desproporcionado detener a una persona por no apagar el cigarrillo. Sin dudas, es un fallo que atrasa”, lamentó el defensor adjunto de la Ciudad, Luis Duacastella.

"Gómez originó la intervención policial y su respuesta fue violenta", sostuvieron los jueces al rechazar el pedido de revocatoria del procesamiento impuesto por jueza María Fontbona de Pombo, e insistieron en que "dando por sentada esa trasgresión, comprobamos que lo que empezó siendo un nimio conflicto alcanzó una dimensión desmesurada por la actitud desafiante de Gómez"

Según los jueces la transgresión cometida por Mariana fue la de fumar en un lugar público, prohibido por la ley 1799 de la Ciudad, y no apagar el cigarrillo cuando se lo pidió el empleado de Metrovías José María Pérez y luego el oficial Jonathan Rojo, quien posteriormente tuvo que "pedir auxilio" a la oficial Karen Villegas para arrebatarle el cigarrillo e impedir que siguiera fumando, hecho para el cual la propia ley porteña no prevé sanciones. 

Lucini y Palazzo también ratificaron la imputación por "lesiones graves" en base al informe médico que, tras el forcejeo de los policías para detener a la fumadora, constató una lesión en la mano y la pérdida de un mechón de pelo que "sanaría en más de treinta días" en el caso de Villegas, y “traumatismo facial leve" y un raspón en la rodilla en el caso de Rojo. No hay referencias al accionar de la policía sobre Gómez, a quien según su esposa "le dijeron que de ahí no se iba; una mujer policía la agarró del cuello, la tiró al piso y Rojo se le subió arriba para esposarla, sin dejarla respirar"

Los jueces reconocen que una empleada de la Fundación Huésped testimonió y reconoció que "las vio antes de que se desencadenara el episodio" y que "había otros usuarios fumando en el lugar. Sin embargo nunca les habían dicho nada". Pero descartan la versión de las jóvenes que aseguran que el motivo por el cual avanzaron sobre ellas fue censurar sus besos antes de que Gómez siguiera viaje hacia su trabajo. 

"Si bien la parte sostiene que Pérez y Rojo decidieron dirigirse a ellas por haberse percatado de su elección sexual y no aceptaban que se besaran (...) la razón invocada por la policía para actuar era legítima", sostuvieron los jueces. 

El defensor adjunto de la Ciudad, quien al igual que el Colectivo para la Diversidad (COPADI) no fueron aceptados como amicus curiae en la causa, ratificó que "la ley de la Ciudad no prevé sanciones para los fumadores y el derecho penal debe intervenir como 'última ratio'", y denunció "la desproporción entre la conducta de la mujer y la respuesta de los uniformados".

Otro aspecto del maltrato denunciado por la pareja de mujeres fue que la policía siempre trató a Gómez como un hombre, ignoraron su condición de casadas y les pidieron la libreta de casamiento. 

A pesar de que Rocío había denunciado que en la comisaría de Boedo, donde estuvo hasta las 21, a Mariana "la hicieron desnudar para revisarle los genitales para ver si no ocultaba droga y después la encerraron", los jueces respondieron que "todo lo ocurrido con posterioridad a la detención de Gómez es materia de investigación"

"Todo beso es político, pero ningún beso heterosexual es reprimido", fue la consigna de los activistas por los derechos LGBTI que a principios de febrero habíaN acompañado a Mariana y a Rocío al presentar la apelación. Ahora, la causa continuará en manos de la jueza Pombo.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Besazo en Tribunales, contra el procesamiento de una joven detenida por besar a su esposa

Activistas por los derechos LGBTI se movilizaron ayer a los tribunales porteños para exigir la absolución de la joven que fue procesada luego de ser arrestada y golpeada por besar a su esposa en público.


“Todo beso es político, pero ningún beso heterosexual es reprimido” y “Presa por besar”, fueron algunas de las consignas con los que activistas por los derechos LGBT protestaron ayer al mediodía frente a los tribunales porteños, en Lavalle y Libertad, para repudiar el procesamiento por “resistencia a la autoridad” y “lesiones graves” de una joven que fue arrestada por besar a su esposa en una estación de subte.

“No al procesamiento de Mariana Gómez, exigimos su inmediata absolución. ¡Basta de homolesbotransfobia!”, pidió la dirigente de izquierda Manuela Castañeda, que participó de la movilización. 

Para apoyar el reclamo, varias parejas homosexuales se besaron en público, frente a los tribunales. Acompañada por la concentración, la joven procesada apeló la resolución judicial dictada por la jueza María Fontbona de Pombo, a cargo del juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 45.

El hecho ocurrió el 2 de octubre del año pasado cuando Mariana Gómez, de 24 años, fue detenida durante algunas horas en el Centro de Trasbordo de Constitución del subte C por darse un beso con su esposa. 

La otra chica era Rocío Girat, quien se hizo conocida por denunciar a su padre, un ex suboficial de la marina, que la había violado y golpeado desde los 13 hasta los 16 años en su casa y en una base naval.

Si bien la policía afirmó que "Gómez estaba fumando en un lugar prohibido", tanto la pareja como las organizaciones LGBTI aseguraron que la intervención policial "sobrevino al intentar censurar el beso" de las dos mujeres. 

Asimismo, Gómez y Girat denunciaron que los agentes "se dirigieron a ellas en masculino, les pidieron la libreta de casamiento y que había otras 40 personas fumando en ese momento bajo el techo de policarbonato de Plaza Constitución".