Mostrando las entradas con la etiqueta Facundo Ferreira. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Facundo Ferreira. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de agosto de 2018

Tucumán: Policías balearon la casa de Facundo Ferreira y mataron a su perro

Por Gino Viglianco, para El Destape web

Una vecina recibió un impacto de bala de goma en el hombro derecho y un niño de 12 años fue desfigurado a golpes. Más de 20 policías amedrentaron a la familia.


La policía de Tucumán disparó decenas de balas de goma en el frente de la casa de Facundo Ferreira, el niño de 12 años que fue asesinado por efectivos de seguridad hace cinco meses. Una vecina resultó herida en un hombro y la familia además denunció que la Policía mató al perro del niño con un disparo de bala de plomo en el pecho. El abogado de la querella acusó que el ataque es una forma de perpetrar las amenazas por la investigación contra la policía.

"Había más de 20 motos, camionetas y patrulleros. Todos pasaban y dispararon balas de goma. Al perro lo mataron de un tiro de plomo en el pecho cuando estaba en el patio”, denunció Rita Ferreira, tía de Facundo. 

Los efectivos de seguridad se hicieron presentes cuando la familia conmemoraba los cinco meses del asesinato del niño que recibió un disparo en la nuca cuando iba con su amigo en una motocicleta por el centro de Tucumán.

La familia de Ferreira denunció que un niño de 12 años que estaba en la zona fue desfigurado a golpes por efectivos de la policía. "Le golpearon el rostro, tiene un ojo muy hinchado. El niño es alto y parece más grande, pero tiene sólo 12 años", sostuvo. Meses antes, las tías de Ferreira fueron intimidadas por la policía y la abuela del niño debió irse de su domicilio por el miedo.

En la denuncia realizada en la Fiscalía 8, la defensa exige que la provincia garantice la seguridad de la familia y sostuvo que quiénes perpetraron el ataque son policías del servicio 911, la seccional de la fuerza de seguridad a la que pertenecen los dos agentes acusados del homicidio del niño.

Hace semanas, un policía local desplazado se quebró y contó que le pidieron que vaya a intimidar a los allegados del niño "hasta con disparos dentro de la vivienda".

Por el crímen de Facundo Ferreira está imputado el policía de la provincia de Tucumán Mauro Díaz Cáceres como responsable de haber gatillado el arma que mató al menor. Su compañero Nicolás Gonzáles Montes de Oca, policía que iba junto a Cáceres el 8 de marzo, también fue imputado. Ambos fueron liberados por el juez subrogante Víctor Manuel Rougés que no concedió la prisión preventiva pese a las denuncias por amenazas.

lunes, 9 de julio de 2018

Denuncian que la policía tucumana intentó amenazar a la familia de Facundo Ferreira

Por Adrián Figueroa Díaz para Página/12

Un agente de la fuerza de seguridad provincial reveló que le ofrecieron un arma y limpiarle el legajo a cambio de balear la casa del joven asesinado en un caso de gatillo fácil. Pese a que esto consta en la causa, la Justicia liberó a dos oficiales.


Un agente de la Policía de Tucumán denunció que un integrante de esa misma fuerza le ofreció un arma para amenazar y amedrentar a los tiros a la familia Facundo Ferreira, el niño de 12 años asesinado de un balazo en la nuca por un policía el pasado 8 de marzo. El complot fue omitido por el juez subrogante Víctor Manuel Rougés, quien no obstante ello liberó esta semana a los dos integrantes de esa fuerza de seguridad imputados por el crimen.

“Te la hago sencilla para que vos pienses. Los changos (por los policías imputados) tienen el quilombo y me pidieron que te diga que te van a dar un arma para que vayas a la casa de estas personas, los amenaces, hagas unos disparos y les digas que no se tienen que meter con la policía". Así fue el ofrecimiento que consta en el expediente del caso que investiga la muerte del niño y por la que están imputados los agentes de la Motorizada 911 Nicolás González Montes de Oca y Mauro Díaz Cáceres, quienes todavía se encuentran en actividad. Quien recibió la oferta es un efectivo que se encuentra en situación de disponibilidad y quien la hizo fue un integrante del Comando Radioléctrico del 911 que, como contrapartida, le prometió favorecerlo en el caso que pesa en su contra. “Van a hacer que me desvincules de la causa”, confesó el denunciante ante la fiscal Adriana Giannoni, que investiga el asesinato de Facundo.

El denunciante, cuyo nombre será omitido en esta nota, se presentó el 29 de junio pasado ante la fiscal de Instrucción e hizo un pormenorizado relato del lugar, horario, momento y autor del ofrecimiento. Inclusive ofreció conseguir más pruebas para demostrar la veracidad de lo que ocurrió.

Según su declaración, mientras hacía un recorrido de rutina en su labor como agente de seguridad privada, se le acercó un auto -del cual dio marca y patente- conducido por un policía que él conocía e identificó. “Te la hago corta, no tengas miedo ni nada, no venimos por vos, te vengo a hacer una proposición. Sé que andás con todo el quilombo, que querés volver a la policía y tenemos la solución”, le dijo. Es “por el tema del pendejo este que están ‘enquilombizados’, que lo han matado en El Bajo”, prosiguió.

El policía que hizo la denuncia del complot aseguró que tomó la decisión de presentarse ante los tribunales porque “estaba muy preocupado” por la respuesta que tendría que dar. “Si les llego a dar una respuesta negativa no sé qué pueden hacer” porque “la policía, cuando te quiere hacer daño, te hace daño”, comentó.

A pesar de que esta denuncia que da cuenta de la cadena de complicidades con que la fuerza defiende la vigencia de la doctrina Chocobar es reciente, el juez Rougés denegó los pedidos de detención contra Montes de Oca y Díaz Cáceres. El argumento de la fiscal y de la familia Ferreira a cargo de Abogados del Noroeste por los Derechos Humanos (ANDHES) para pedir la detención fue el “riesgo procesal”. Es decir que si lo imputados quedaran en libertad podrían obstruir la investigación.

El martes pasado, cuatro meses después del crimen, la fiscal citó a indagatoria a Díaz Cáceres, el policía que según los peritajes mató al niño que iba en moto con un amigo que también fue herido con múltiples balazos de goma en la espalda. Nueve horas duró la declaración que fue la antesala del pedido de detención. Como el juez de instrucción que lleva la causa, Facundo Magio, había terminado su horario de trabajo, el subrogante fue Rougés, quien en un brevísimo dictamen sin argumentos rechazó el pedido. Lo mismo hizo el jueves, cuando declaró Montes de Oca.

El subrogante no tuvo en cuenta esa advertencia, tampoco la confesión del policía contra la Policía y menos aún las amenazas contra la familia Ferreira. “Recibimos varias amenazas. Averiguaron nuestros números de celulares, mandan a vecinos de ellos a hacerse amigos de nosotros para sacarnos información. Quieren que paremos, pero no vamos a bajar los brazos”, dijo Romina, la mamá de Facundo.

“Es vergonzoso que un juez de subrogante, habiendo tomado conocimiento de que existía esta denuncia dentro del expediente, haya omitido considerarla y darle la libertad a los imputados sin haberlo fundado”, criticó Emilio Guagnini, de ANDHES. “No sé si ese juez sabrá de justicia. No puedo creer que, con todas las pruebas que tenemos, deje en libertad a dos asesinos. Me parece que hubo algo de mafia ahí"., agregó la mamá de Facundo.

El viernes, la fiscal pidió la nulidad de ese fallo y la defensa de ANDHES hizo un planteo a la Cámara de Apelaciones. Ambas respuestas no llegarán hasta agosto, debido a que esta semana comenzó la feria judicial de mitad de año. Es decir que los imputados estarán libres y desarrollando las tareas administrativas que la fuerza les asignó por estar acusados por “homicidio agravado”.

Guagnini añadió que, “ante este contexto que prueba a todas luces el entorpecimiento de la investigación”, la querella también presentó un pedido de prisión preventiva contra Díaz Cáceres y Montes de Oca. Mientras la Cámara resuelve la apelación del pedido de detención, el planteo de la prisión preventiva recayó en el juez de instrucción de feria, Francisco Pissa. “Esperamos que resuelva conforme a derecho”, se esperanzó el abogado.

Los cuatro meses de recolección de elementos en la causa, más la reciente denuncia del policía al que le ofrecieron limpiarle el expediente a cambio de amenazar a la familia Ferreira, complican cada vez más la situación de los dos policías acusados de balear a los niños que habían ido a las picadas de motos en el Parque 9 de Julio porque, según el parte publicado por el gobierno tucumano, “circulaban de forma sospechosa”.

Los peritajes indicaron que Díaz Cáceres gatilló catorce balas de plomo, una de ellas dio en la nuca de Facundo, pero también disparó balas de goma contra él y el otro niño, Juan. En tanto, Montes de Oca no solamente tiró contra los niños esa noche sino que, además, lo hizo bajo los efectos del consumo de cocaína y marihuana, según los estudios posteriores.

Los estudios también revelaron que Facundo no había disparado el arma calibre 22 que fue secuestrada en la escena del crimen y con la cual los policías dijeron haber sido tiroteados. No hubo “enfrentamiento” sino disparos a discreción por parte de los agentes. Esto derrumba la versión oficial de los ministerios de Seguridad tucumano y nacional, que desde un primer momento defendieron a la policía.

jueves, 5 de julio de 2018

Quedó libre otro involucrado en el asesinato de Facundo Ferreira

Dos días después de que fuera liberado el policía que disparó y mató al niño Facundo Ferreira, el Poder Judicial de Tucumán ordenó la liberación del otro agente implicado en el caso, Nicolás González Montes de Oca, quien durante la noche del operativo había actuado bajo los efectos del consumo de cocaína y de marihuana. 


La decisión fue tomada por el juez subrogante Víctor Manuel Rougés, que reemplazó a su par Facundo Maggio, quien a pesar de ser el juez de instrucción de la causa no resolvió la situación el imputado porque había concluido su horario de trabajo.

Rougés decidió lliberar a González Montes de Oca una hora después de haber recibido el pedido de detención de la fiscal Adriana Gianonni. Se trata del mismo juez que, sin tiempo para interiorizarse del expediente, denegó el pedido de detención del policía Mauro Díaz Cáceres, de cuya arma salió la bala que perforó la nuca del niño de 12 años.

Montes de Oca había declarado ayer ante la fiscal, quien en vez de dictar el arresto durante 24 horas y elevar el pedido de detención esta mañana, en el horario de trabajo de Maggio, lo hizo después de las 13, cuando el magistrado ya no se encontraba en tribunales. “El segundo imputado tampoco pasó la noche detenido”, denunció Emilio Guagnini, miembro de la Asociación de Abogados del Noroeste por los Derechos Humanos (ANDHES), que patrocina a la familia Ferreira.

Al mismo tiempo, ANDHES subrayó que a pesar de que los peritajes determinaron que la bala que mató a Facundo no salió del arma de Montes de Oca, su situación no es menos complicada que la de Díaz Cáceres. No solo disparó también contra los niños que iban en moto sino que, además, actuó luego de haber consumido cocaína y marihuana. Así lo determinaron los análisis de sangre que constan en el expediente.

Él y Díaz Cáceres son los agentes de la Motorizada 911 que en la madrugada del 8 de marzo iniciaron la persecución contra Facundo y su amigo Juan, quienes volvían en moto de una picada que se corría en el Parque 9 de Julio. Ambos niños fueron heridos con postas de goma en la espalda y Facundo, que iba en el asiento trasero, recibió el disparo de plomo que lo mató.

La versión policial y de los gobiernos nacional y tucumano coincidieron en señalar que se trató de un “enfrentamiento” a tiros. Sin embargo, los peritajes todavía no lo determinaron. La propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, insistió en su momento con la hipótesis de un tiroteo y avaló la actuación de la policía al afirmar que "disparar o no por la espalda depende de la situación, es un detalle".”

Los policías pudieron ser pasados a disponibilidad durante la investigación o tal vez detenidos en ese mismo momento hasta que se aclarase el caso. Ninguna de las dos cosas ocurrió. La fiscal Gianonni los citó a declarar como imputados recién cuatro meses después, cuando tuvo en sus manos los resultados de los peritajes.

Esos estudios indicaron que Facundo no había disparado el arma calibre 22 que se encontró en la escena del crimen, y precisó cuáles fueron las armas policiales de las que salieron los disparos. Los abogados de ANDHES apelaron la decisión de Rougés sobre Díaz Cáceres y ahora también lo harán con la de Montes de Oca.

Ahora, la decisión quedó en manos de la Cámara, que podría tomarse un mes o más para decidir. Mientras tantos, los dos uniformados que protagonizaron ese hecho que conmocionó a la opinión pública y que fue uno de los casos testigo por los cuales la Comisión Sobre los Derechos de la Infancia de Naciones Unidas (ONU) cuestionó la política de seguridad del Estado argentino, pueden seguir en funciones.

Fuente: nota de Adrián Figueroa Díaz para Página/12

sábado, 23 de junio de 2018

"Facundo no portó un arma; dos asesinos lo mataron como a un perro"

Rita, la tía del nene de 12 años víctima de gatillo fácil en Tucumán, consideró que los policías plantaron el arma en la escena del crimen. Una pericia confirmó esta semana que el chico no disparó.


Facundo Ferreira, el nene de 12 años asesinado de un tiro en la nuca por policías tucumanos el pasado 8 de marzo, no disparó un arma al momento del hecho. 

Así lo determinaron los resultados de una pericia revelados esta semana, que contradicen la versión de los miembros de la fuerza de seguridad quienes aseguraron haber respondido a un disparo del chico. 

La prueba fue realizada en Chaco y dio negativa. Además, tampoco se encontró ADN en el arma secuestrada el día del hecho. "Los policías le pusieron el arma", sostuvo Rita, la tía del menor asesinado. 

"Facundo nunca portó un arma. Dos asesinos lo mataron como a un perro y lo dejaron ahí tirado y después salieron a decir que era un accidente de tránsito cuando en verdad le pegaron un tiro en la cabeza", señaló la señora, en declaraciones a la Agencia Paco Urondo. 

"La fiscal decía que tenía que armar un rompecabezas para saber qué había pasado pero ella tenía muchas pruebas que ya decían que Facundo no disparó. En un primer momento debería haberlos puesto presos a los asesinos", apuntó la mujer. Sucede que mientras se desarrolla la investigación, los efectivos implicados Nicolás González Montes de Oca y Mauro Gabriel Díaz Cáceres se encuentra en libertad.

En su momento, la dipsómana ministra de Seguridad del régimen macrifascista, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, respaldó a los oficiales tomando como verdad sus relatos. "Cuando un policía da la voz de alto, la persona se tiene que detener. No hay discusión. Lamentablemente, un chico de 11 años le tiró a la Policía. Esa es la prueba que hizo la fiscal", sostuvo la ex montonera entregadora de compañeros.

sábado, 17 de marzo de 2018

Familiares y vecinos exigieron justicia por Facundo Ferreira, el niño fusilado por las fuerzas de seguridad provinciales: “A Facundo lo mató la policía”

A una semana del crimen del niño de 12 años, que fue ejecutado por la policía de un balazo en la nuca, familiares, amigos y vecinos se manifestaron frente a los tribunales provinciales. Hubo rechazos a las declaraciones de la beoda ministra de Seguridad, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, quien negó que se tratara de un caso de gatillo fácil y defendió el accionar policial.



Al cumplirse una semana del asesinato de Facundo Ferreira, el niño de 12 años que recibió un balazo en la nuca por parte de la policía de Tucumán, decenas de personas se movilizaron hasta los tribunales penales de esa provincia para exigir que la Justicia le entregue el expediente del caso a la familia. También hubo rechazos a las declaraciones de la dipsómana ministra de Seguridad, Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, quien negó que se tratara de un caso de gatillo fácil y defendió el accionar policial. “Disparar o no por la espalda depende de la situación, es un detalle”, lanzó la ex montonera entregadora de compañeros. “Nos preocupa tremendamente que mande ese mensaje a las fuerzas de seguridad”, advirtió Florencia Vallino, abogada de los Ferreira.

La movilización que alrededor de las 10:30 llegó hasta los tribunales ubicados en Sarmiento y Laprida, en el centro de la capital provincial, comenzó en el barrio La Bombilla. Allí vivía el chico que en la madrugada del jueves 8 recibió un disparo en la nuca por dos agentes de la Motorizada 911 que, al verlo con su amigo de 14 años en moto, consideraron que “circulaban de forma sospechosa”.

La versión oficial es que hubo un tiroteo entre los policías y los chicos. La versión de la familia de la víctima y del niño sobreviviente es que Facundo quedó en un fuego cruzado entre los agentes y otras motos. La versión del gobierno nacional se inclina a favor de la versión policial.

Por primera vez desde que ocurrió el hecho, Bullrich Luro Pueyrredón habló y negó que se tratara de un caso de gatillo fácil. “Hay una investigación judicial que dice que lamentablemente un chico de 11 años le tiró a la policía, eso es lo preocupante para el país”, dijo la borracha hija de puta en declaraciones a radio Nacional. “Eso es lo que dice la prueba de parafina que hizo la fiscal”, agregó.

Esta semana la fiscal Adriana Giannoni confirmó que el dermotest dio positivo en la mano derecha del niño asesinado, es decir que se le encontraron restos de pólvora. Sin embargo, la presencia del explosivo pudo darse por diferentes motivos, no necesariamente por una deflagración. Por eso, los representantes legales de la familia Ferreira puntualizaron que ese análisis es provisorio y anticiparon que pedirán la exhumación del cuerpo para hacer nuevos estudios.

Sin embargo, Bullrich Luro Pueyrredón sentenció que “pólvora en la mano es sinónimo de que tenía un arma o por lo menos es semi plena prueba” de ello. “Por lo menos eso es lo que leí en la causa”, dijo en referencia al expediente que desde el lunes se le niega a los abogados de los deudos.

Desde la Asociación de Abogados en Derechos Humanos (ANDHES), la organización cuyos integrantes representan legalmente a la familia, calificaron de “preocupante” a la postura de la funcionaria. “Fue una ejecución extrajudicial, de eso se trata el gatillo fácil”, sostuvo Florencia Vallino.

“Sostenemos que se trata de un caso de gatillo fácil porque el proceder de la policía no cumplió con los estándares internacionales que establecen los principios de proporcionalidad y racionalidad en el uso de armas de fuego con niños, niñas y adolescentes. El uso debe ser en caso de absoluta necesidad”, fundamentó la abogada.

Como esto “no es lo que ocurrió” en el caso de Facundo, “nos preocupan tremendamente las declaraciones de la ministra que, lejos de mandar un mensaje claro a las fuerzas de seguridad de que debe ajustarse a esos estándares, está avalando el accionar” de procedimientos como el que asesinó al niño.

La versión del tiroteo también fue replicada por el gobierno de Tucumán. El ministro de Seguridad de esa provincia, Claudio Maley, dijo al diario La Gaceta que el hecho “no se trató de un caso de gatillo fácil, ya que los agentes actuaron contra un claro ataque y contra una agresión, como es su deber y obligación”.

El lunes, luego de la primera reunión entre la defensa y la fiscal, no solo se confirmó que el dermotest había dado positivo sino que también se sumaron pruebas sobre la brutalidad policial: Facundo tenía “múltiples heridas” de balas de goma en la espalda y el brazo, al igual que su amigo que conducía la moto. 

Los dos policías involucrados en el hecho, Nicolás González Montes de Oca y Mauro Gabriel Díaz Cáceres, fueron liberados por la fiscal a las pocas horas del hecho ocurrido en los alrededores del parque 9 de Julio. Luego se supo que uno de ellos tiene al menos tres causas en la fiscalía de Giannoni por excesos en sus funciones. Por esto, los letrados de ANDHES presentarán una querella contra ambos policías.

Los abogados se constituyeron el lunes como querellantes en la causa caratulada como "Homicidio". Pero desde entonces, no pudieron acceder al expediente, a pesar de que la fiscal se lo garantizó. Por eso, este fue uno de los principales motivos de la marcha de esta mañana a los tribunales penales, donde fueron recibidos por Giannoni.

Por otra parte, en su insistencia por cargar las responsabilidades en la víctima, Bullrich Luro Pueyrredón dijo haber visto “un video (del velatorio de Facundo) en que hay un montón de chicos que tiran tiros al aire”. Cuando los periodistas que la entrevistaron le recordaron que esa escena difundida por varios medios fue falsa y que correspondía a otra de tiempo atrás, la sortea insistió: “no, eso había sido hace un año y esta vez pasó de nuevo”.

La familia negó estos hechos, así como también la posibilidad de que la víctima se haya tiroteado con los agentes motorizados. Nunca negaron que Facundo “era amigo de todos, de los vecinos buenos y de los malo”, tal como lo dijo Malvina Gómez, su madrina. Pero rechazaron las versiones que lo sindican como un delincuente.

“Otro balazo en la cabeza, en el medio de la pobreza”, “A Facundo lo mató la policía” y “No a la baja de la edad de imputabilidad” fueron algunas de las leyendas de los carteles con que los vecinos de La Bombilla desplegaron frente a los tribunales penales, acompañados por algunas organizaciones sociales y políticas de Tucumán.

Fuente: nota de Adrián Figueroa Díaz para Página/12