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lunes, 3 de septiembre de 2018

Los radicales piden tres ministerios y Macri Blanco Villegas les descuenta el regreso de Prat el Gay como canciller

Ernesto Sanz lidera las negociaciones junto a gobernadores y líderes del Congreso. Piden fusionar Defensa y Seguridad y mantener en Salud a Rubinstein. Tensión con Carrió.


Los radicales tomaron protagonismo en las febriles negociaciones por el nuevo gabinete que se sucedieron el domingo en Olivos y le exigiero a Mugrizio Macri Blanco Villegas que los deje ocupar tres ministerios, un reclamo que en el macrifascismo suena desproporcionado porque la estructura se reducirá a ocho carteras.

Sin embargo, luego de un fuerte ninguneo inicial que levantó el furor del radicalismo que hasta amenaza a través de Alfredo Cornejo con una candidatura presidencial de Martín Lousteau, la debilidad objetiva en la que está el régimen llevó a Macri Blanco Villegas a abrir una negociación con la UCR.

El retrasado mental les ofreció ocupar la Cancillería con Alfonso Prat el Gay (ver nota aparte en esta misma edición), un regreso avalado por Elisa Carrió. Pero los radicales no quieren que el subnormal les elija uno de los cupos sino que quieren seleccionar ellos mismos los nombres.

Por ahora queda descartado el pase de Prat el Gay a Economía, por lo que ante la negativa de Melconian a aceptar el cargo, vuelve a tomar fuerza la idea de que siga Nicolás Dujovne al menos hasta renegociar el acuerdo con el FMI y anunciar las nuevas medidas. Es una situación muy delicada. El actual ministro de Hacienda y Finanzas quedó muy enfrentado al presidente del Banco Central, Luis Caputo, por el fallido anuncio del ex hijastro de Flavia Palmiero. La relación entre ellos es insostenible.

Ernesto Sanz se apersonó en Olivos junto a los tres gobernadores radicales (Gerardo Morales, Alfredo Cornejo y Gustavo Valdés) y los legisladores Mario Negri, Luis Naidenoff y Ángel Rozas.

Fuentes radicales aseguraron que "la UCR no ha pedido nada" y enfatizaron que "hemos hecho planteos de políticas vinculadas a salir del ajuste y dedicarle todos los esfuerzos a la recuperación de la actividad económica, pero no hay planteos de cargos ni nada que se parezca".

Aunque aclararon que sí hubo una excepción: la defensa de Adolfo Rubinstein como ministro de Salud, una de las áreas que perdería el rango en el nuevo esquema. Otro de los cambios que sugieren los radicales es la fusión de Defensa y Seguridad.

Sanz es mencionado como posible ministro, lo que activó las tensiones con Carrió, que mantiene un duro enfrentamiento con el ex senador. La diputada viene perdiendo posiciones de manera acelerada en la reestructuración en marcha. Le reclamó públicamente al hijo bobo de Franco Macri que no desplace a Gustavo Lopetegui y Mario Quintana (ver nota aparte en esta misma edición). No tuvo éxito. El ex dueño de Farmacity es uno de los principales aliados de Carrió en el núcleo duro macrifascista.

jueves, 17 de mayo de 2018

Sanz y Monzó, otra vez en la “mesa chica” de Macri Blanco Villegas

El referente radical Ernesto Sanz, uno de los artífices de la alianza de derecha Cambiemos, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, volvieron a la "mesa chica" de Mugrizio Macri Blanco Villegas, en el marco del cambio de estrategia política del régimen fascista. 


El régimen difundió pasado el mediodía la foto de Sanz y Monzó, en la residencia de Olivos, junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, y el ministro de Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio. Del encuentro también participó el gobernador fascista de Jujuy, Gerardo Morales. 

Esta semana, el hijo bobo de Franco Macri decidió reconfigurar las mesas de decisiones del régimen con la incorporación de Fernando Sánchez (Coalición Cínica) y el regreso de Sanz (UCR) a la mesa de Coordinación, mientras que determinó que Monzó y Frigerio vuelvan a recuperar protagonismo en la Mesa Política.

Sánchez, muy cercano a la desquiciada diputada nacional Elisa Carrió, había sido designado en enero con el cargo secretario de Fortalecimiento Institucional de la Jefatura de Gabinete, pero ahora tendrá mayor participación en la gestión al ser incorporado en las reuniones diarias de Coordinación, en las que estará también el radical Sanz, que sumará a los aportes del Jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun Menéndez, el ministro Frigerio y los coordinadores de la Jefatura, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. 

La vuelta de Sanz, expresidente de la UCR y pieza fundamental en el nacimiento de Cambiemos, tuvo que ver con un pedido que le formularan el actual líder de los radicales y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y su par fascista de Jujuy, Gerardo Morales, al jefe de Gabinete, según confiaron desde su entorno.

En la Casa Rosada agregaron que de acuerdo a la "dinámica" se decidirá más adelante si finalmente Sanz ocupará o no un lugar en la Mesa Política, que se reúne una vez por semana y que integran Macri Blanco Villegas, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larrata y, ahora, Frigerio y Monzó, quien ya enterró definitivamente su deseo de ocupar la embajada argentina en España cuando terminara su mandato en la Cámara de Diputados, mientras que cada quince días tendrá la presencia de Cornejo y Morales.

Según confiaron, Monzó y Vidal han dejado atrás sus diferencias y ahora en el macrifascismo consideran que es importante contar con su mirada política teniendo en cuenta la nueva etapa que se inaugura con las negociaciones con el FMI.

Además de la necesidad de "ampliar la base política" y retomar los aportes que tuvo tanto en la campaña electoral de 2015 como en los primeros días del régimen fascista de la alianza de derecha Cambiemos. "Fue decisión del presidente que vuelvan", señalan.

"El Gobierno, para avanzar, debe buscar acuerdos políticos y eso es lo que siempre pensó Emilio (Monzó). Hay que reconstruir el diálogo y profundizarlo. Hay consenso ahora para recuperar lo que fue la primera Mesa Política de Cambiemos. La nueva coyuntura requiere de cierta gimnasia para la negociación política para buscar acuerdos en el Congreso", apuntaron.