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martes, 11 de junio de 2019

Corrientes: denuncian que quieren vender un sitio de memoria

Tras un decreto de Macri Blanco Villegas, proyectan desarrollar un complejo urbanístico en la costanera de la capital provincial.


Organismos de derechos humanos de Corrientes, familiares, querellantes y víctimas de delitos de lesa humanidad denunciaron que el Ejecutivo nacional habilitó por decreto la venta del ex Regimiento de Infantería número 9 (RI9), en donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención emplazados en la provincia durante la última dictadura cívico militar, reconocido como sitio de memoria y protegido como medida de prueba por una cautelar judicial. Se trata de un predio codiciado por su ubicación -en plena costanera de la ciudad de Corrientes- que el régimen macrifascista, el provincial y la municipalidad quieren poner en manos del mejor postor con la excusa de desarrollar un “proyecto urbanístico”. Según el colectivo, la decisión del ex hijastro de Flavia Palmiero “representa un grave retroceso para el fortalecimiento de nuestra democracia”.

“Consideramos que es ilegal”, apuntó Daniel Cian, presidente de la Asociación civil "Espacio de Memoria Regimiento de Infantería N° 9”, que busca desde hace varios años proteger las instalaciones que dentro de ese predio que perteneció al Ejército nacional fueron convertidos en espacios de secuestro y tortura a disposición del terrorismo de Estado que gobernó al país entre 1976 y 1983. Se refirió al decreto número 345/2019, mediante el cual el hijo bobo de Franco Macri Macri autorizó a “disponer y enajenar” el terreno completo con el objetivo de impulsar allí el Plan Urbano Costero, un proyecto urbanístico habilitado mediante un acuerdo entre el Plan Belgrano -de la órbita nacional-, el gobierno provincial de Corrientes y el municipal que supuestamente logrará la “recuperación social, ambiental y urbanística de la costanera correntina”, según plantea el texto del decreto.

En el texto del decreto, el retrasado mental asegura que tanto el ex RI9 como el resto de los predios a los que “les puso un cartel de remate”, resumió Cian, “no se encuentran comprendidos en proyectos u obras a desarrollarse en el ámbito de la Agencia de Administración de Bienes del Estado como así tampoco resultan adecuados para cubrir alguna necesidad actual de la Administración Pública Nacional”.

Sin embargo, la norma omite un detalle fundamental. El ex RI9 es un terreno de unas 11 hectáreas localizado en una de las esquinas más codiciadas de la costanera de la ciudad de Corrientes. Según los denunciantes, estaría valuado en más de 30 millones de dólares. Parte del predio, una edificación conocida como “Hospital militar” y un galpón llamado “Cuadra número 9”, fue reconocida hace años como centro clandestino de detención: sobrevivientes identificaron que allí estuvieron encerrados y fueron torturados un centenar de secuestrados y secuestradas durante la última dictadura cívico militar. Por esa razón, el lugar integra la Red Federal de Sitios de Memoria (ReFiSim) y en 2014 fue formalmente señalizado. En las investigaciones judiciales sobre las violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar en la provincia durante el terrorismo de Estado, el RI 9 resalta como un lugar preponderante en el plan sistemático de tortura y exterminio desplegado entonces.

En 2004, y con la intención de preservarlo como prueba, la Justicia Federal protegió al predio de toda modificación a través de una medida cautelar que aún sigue vigente. Es que en 2008 culminó el primer juicio por delitos de lesa humanidad que lo tuvo como escenario principal y hay otro en gateras, que espera hace rato su elevación. No obstante, el lugar no cuenta con recursos destinados a su preservación y su estado es alarmante, apuntaron desde la asociación civil conformada por organismos de derechos humanos, familiares de víctimas y sobrevivientes que buscan una habilitación pública para ponerse manos a la obra con su preservación.

En 2017 solicitaron ante la Secretaría de Derechos Humanos y el Ministerio de Defensa que les permitiera desplegar allí un proyecto de recuperación del espacio “para el desarrollo de actividades con eje en la transmisión de la memoria y la promoción de derechos humanos”, apuntaron desde el colectivo. No obtuvieron respuestas formales a este pedido. Semanas después llegó el decreto presidencial, frente al cual volvieron a reclamar ante el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj. “Los espacios de memoria son lugares públicos que hoy están destinados de manera permanente a la trasmisión de la memoria, la educación y la promoción y defensa de los derechos humanos” así como “ámbitos abiertos a la comunidad que proponen actividades culturales, cursos y talleres, muestras, charlas, jornadas de debate, proyecciones, encuentros y diversas alternativas que nos ayuden a reflexionar sobre nuestro pasado, a conocer nuestros derechos y a construir una sociedad más justa e inclusiva”, plantearon en una carta formal que remitieron el 14 de mayo.

En esa misiva le solicitaron “su intervención a los fines de que se encausen dentro de la normativa legal vigente el Decreto 345/19 que claramente contraviene las leyes nacionales dictadas, la orden judicial decretada sobre el predio y además representa un grave retroceso para el fortalecimiento de nuestra democracia”. La respuesta tampoco llegó. Por eso, Cian, que es hijo de desaparecidos y busca un hermano que fue apropiado durante la última dictadura, adelantó que “como la vía administrativa se está demorando”, desde la asociación civil que preside intentarán avanzar en la vía judicial -evalúan la presentación de un amparo- así como también encausar vínculos con “otros sitios de memoria que están siendo atacados por la gestión de Cambiemos con la intención de ser convertidos en espacios privados o en inversiones inmobiliarias para establecer estrategias conjuntas”.
Fuente: nota de Ailín Bullentini para Página/12

lunes, 1 de abril de 2019

Mar del Plata: ceden los terrenos de un Sitio de la Memoria a un marino de la dictadura

Por Juan Marco Candeloro para Tiempo Argentino

Carlos Arroyo, intendente de Cambiemos, firmó un convenio con el ex militar Augusto Menecier para explotar terrenos linderos al Faro de Mar del Plata, donde funcionó un centro ilegal.


En mayo de 2016, Tiempo Argentino había alertado sobre la usurpación del Faro de la Memoria, un espacio ícono de Mar del Plata que había sido señalizado como ex Centro Clandestino de Detención (CCD) dentro del programa de la Red Federal de Sitios de Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en 2014. Allí funcionó un CCD dependiente de la Marina durante la última dictadura. Hoy, el Faro es un emblema de la memoria en esta ciudad y un lugar de encuentros artísticos y sociales, donde se realizan visitas escolares durante todo el año. También funciona en el lugar el Plan FinEs (Plan de Finalización de estudios Primarios y Secundarios) y el Museo Histórico Arqueológico Guillermo Magrassi.

Junto al Faro de la Memoria existen unos lotes, también de mucho valor inmobiliario, que se sospecha fueron parte del mismo centro clandestino. Estos terrenos pertenecían al Ministerio de Defensa y fueron donados a la Municipalidad de General Pueyrredón. Sin embargo, nunca se pudo acceder a ellos porque Augusto Menecier, un suboficial retirado, se los apropió y se negó varias veces a retirarse ante el pedido de las autoridades.

En primer lugar, el ex marino alegó que allí funcionaba una Asociación Civil, algo que nunca se pudo constatar, y luego comenzó a funcionar el Centro Recreativo Comandante Luis Piedrabuena, donde se cobra una entrada para acceder a los fogones y otros servicios que se ofrecen. Es un emprendimiento comercial llevado adelante por un militar retirado en un área que alguna vez fue parte de la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina.

Según un informe oficial elaborado por el Estado Mayor General de la Armada, el 27 de septiembre de 2010, Augusto Osvaldo Menecier revistió como suboficial de Inteligencia Naval entre los años 1978 y 1979, en la misma época en que el Faro era utilizado como centro clandestino. Luego su destino fue la ESMA en 1980 con el grado CIAS (Armas Submarinas). Fue presidente del directorio de Levelcop S.A., una empresa de servicios de investigación y seguridad que opera desde el 2007. Su nombre consta en un listado de la Dirección de Armamento del Personal Naval junto a otros miembros de inteligencia investigados por delitos de lesa humanidad.

En su momento la Armada se desvinculó del exsuboficial, pero, además de haber pertenecido a la fuerza, Menecier tiene entre los clientes del centro recreativo a muchos integrantes de la Marina.

El 19 de marzo pasado se firmó un convenio entre Menecier y el intendente de Mar del Plata, Carlos Fernando Arroyo, (Cambiemos). En ese documento, la Municipalidad le cede al ex militar las tierras por cinco años, aplicando un cannon de 80 mil pesos anuales por los lotes que ya se había apropiado Menecier y por el que existía un juicio de desalojo.

El cuestionado intendente de Mar del Plata fue funcionario de Mario Russak, ex interventor de Mar del Plata durante el Terrorismo de Estado. También fue director de Transporte y Tránsito e intervino a la fuerza el Sindicato de Peones de Taxi. Luego, en democracia, volvió a ser funcionario de Russak, que fue electo, como subsecretario de Inspección General. En el año 1994 fue acusado de antisemitismo por la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). En 2007 integró la lista del represor Luis Abelardo Patti y se lo vinculó con el partido del excarapintada Gustavo Breide Obeid. Además, su pensamiento filo nazi siempre fue un secreto a voces en la ciudad balnearia. Las vinculaciones del actual intendente con la agrupación nacionalista FO.NA.PA, cuyo líder Carlos Pampillón cumplió una probation por crímenes de odio, es conocida y comparten una misma pasión: rendir honores al capitán Pedro Giachino, alias Pablo, primer caído en el conflicto de Malvinas, que figura en varias denuncias en juicios por su participación en crímenes de lesa humanidad en el área 400 y en la Base Naval de Mar del Plata.

Casualmente Arroyo colocó, el 21 de marzo, pocos días después de firmar el convenio, una foto del exrepresor Giachino en el hall del Municipio, en una clara provocación al Día Nacional por la Memoria, Verdad y Justicia.

Fuentes vinculadas al caso de los terrenos aseguraron que el intendente Arroyo, además de "echar para atrás" el juicio de desalojo administrativo que ya estaba en proceso contra Menecier, pasó toda una tarde, antes de la firma del convenio, con el ex militar en el camping de los terrenos linderos al Faro de la Memoria. Allí se acordó el documento que ahora pretende cederle (falta la aprobación del Concejo Deliberante) a un ex miembro de la Marina tierras donde funcionó durante los años más oscuros un Centro de tortura y muerte.

martes, 18 de diciembre de 2018

Señalizarán las comisarías de Laferrere y General Madariaga como centros de tortura durante la última dictadura cívico militar

El acto será hoy y es impulsado por jóvenes. Se marcarán esas dependencias como lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico militar.


Este martes se señalizarán las comisarías de Laferrere y General Madariaga como lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención durante la última dictadura. 

La marcación de estos espacios fue impulsada por estudiantes de escuelas secundarias en el marco del programa Jóvenes y Memoria. 

La fundadora de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor fue desaparecida el 10 de diciembre de 1977; su cuerpo fue hallado muchos años después en una tumba NN en el cementerio de General Lavalle. 

A pocos días de cumplirse 41 años de su desaparición, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) le entregó a Cecilia De Vicenti, hija de Azucena, los documentos que la Dirección Inteligencia de la Policía de Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) elaboró sobre su mamá. El acto se realizó ayer en el sitio de memoria del cementerio de General Lavalle.

Durante la última dictadura cívico militar, los cuerpos de los detenidos que fueron arrojados al mar en los vuelos de la muerte aparecieron, un tiempo después, en las costas del mar argentino. 

Todos ellos fueron enterrados como NN. En el cementerio de General Lavalle se encontraron, hasta el momento, 33 cadáveres de los cuales 19 ya han sido identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

Desde el año pasado, por ordenanza municipal, el cementerio es un sitio de memoria. El proyecto fue promovido por un grupo de docentes y estudiantes de la EEM 1, en el marco del programa Jóvenes y Memoria, que venía investigando desde 2011 la historia clandestina de la necrópolis local. 

El 12 de junio de 1977, meses después de la fundación de Madres de Plaza de Mayo, la DIPPBA elaboró una ficha personal de Azucena Villaflor que tiene como primer legajo la denuncia presentada por Azucena por la desaparición de su hijo Néstor De Vicenti y de la novia Raquel Mangin, secuestrados el 30 de noviembre de 1976.

En esa misma ficha se asentará un legajo del 13 de diciembre de 1977 que da cuenta de la denuncia de Pedro Carmelo De Vicenti por la detención de su esposa Azucena por parte de cuatro personas armadas que se desplazaban en un Ford Falcon. 

Hasta su disolución en 1998, la DIPPBA siguió recolectando información de referencia sobre Azucena Villaflor: desde las cartas que reclamaban su aparición en los años dictatoriales hasta los volantes y actividades que Madres de Plaza de Mayo realizaba en los aniversarios de su desaparición.

General Lavalle fue uno de los tantos sitios donde fueron enterrados los cuerpos devueltos por el mar. En el cementerio de General Madariaga, al menos 11 víctimas del terrorismo de Estado fueron inhumadas en tumbas NN; hasta ahora, sólo dos fueron identificados. Todo esto también fue investigado por un grupo de jóvenes y docentes que participan del programa de la CPM. Destino clandestino I y II fueron las investigaciones presentadas por la EES 3 de esa localidad en los últimos dos años.

Mientras hacían estos trabajos, la Secretaría de Derechos Humanos le entregó un mapa que identificaba a la comisaría de Madariaga como centro clandestino de detención. Con este dato, durante el último año, decidieron investigar con mayor profundidad la historia de la dependencia policial. 

Entre las personas que pasaron por la dependencia estuvieron Jorge Vázquez y Alfredo Valente, dos militantes que se habían exiliado en el interior pero no lograron impedir la persecución. Fueron secuestrados en la comisaría local y luego trasladados; los dos permanecen desaparecidos.

Tras estas investigaciones, y articulando el trabajo con la Comisión por la memoria, la verdad y la justicia de Madariaga, jóvenes y docentes de la EES 3 impulsaron la señalización de la comisaría que se realizará este martes a las 10 horas.

En el mismo momento, la dirección nacional de sitios marcará la comisaría de Gregorio Laferrere como ex centro clandestino de detención. 

En 2015, también en el marco de Jóvenes y Memoria, la comunidad educativa de la EES 17 de La Matanza realizó una investigación sobre las memorias del terrorismo de Estado en el barrio, y a raíz de ese trabajo fueron reconstruyendo el rol que tuvo la dependencia policial.

Durante la última dictadura militar, la entonces subcomisaría de Laferrere funcionó bajo la órbita del 1er. Cuerpo de Ejército y formó parte de un circuito de represión integrado por la Brigada de Investigaciones de San Justo, el Pozo de Banfield, la subcomisaría de Haedo y la cárcel de Devoto. 

En el esquema de represión, la dependencia policial de Laferrere operó como un centro de derivación, el paso previo a la legalización. Por lo menos, 14 personas pasaron por allí, y una de ellas continúa desaparecida.

"Estos tres trabajos que terminaron por impulsar la recuperación o señalización de lugares asociados al terrorismo de Estado son una muestra del compromiso de las nuevas generaciones con la memoria y la defensa de los derechos humanos", expresaron desde la CPM.