Mostrando las entradas con la etiqueta rechazo hábeas corpus. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta rechazo hábeas corpus. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de abril de 2018

Se consumó la infamia de la derecha brasileña: el Supremo Tribunal Federal rechazó el hábeas corpus y dejó a Lula al borde de ir a la cárcel

La jueza Weber, cuyo voto era una incógnita, se pronunció contra el ex presidente en una sesión por momentos tensa dentro y fuera de un recinto que no fue ajeno a la presión, evidentemente exitosa, ejercida por el ejército.


Con una ajustada votación decidida en la madrugada de hoy por seis votos contra cinco, el Supremo Tribunal Federal, con el desempate de su presidenta, Carmen Lucía, rechazó el hábeas corpus solicitado por Luiz Inácio Lula da Silva. La sesión fue por momentos tensa dentro y fuera de un recinto que no fue ajeno a la presión, evidentemente exitosa, ejercida por el comandante del Ejército. Lula y Dilma Rousseff se reunieron en el Sindicato de Metalúrgicos de San Pablo Bernardo do Campo desde donde asistieron al debate de la Corte que no había concluido al cierre de esta crónica.

Junto a ellos estaba Luiz Marinho, ex alcalde petista de San Bernardo do Campo, que anticipó que el revés en la Justicia no impedirá que Lula continúe con las caravanas por el interior del país ni su campaña hacia las elecciones del 7 de octubre, en las que se perfila como favorito con entre el 35 y el 38 por ciento de respaldo.

Condenado en enero por el Tribunal Regional Federal 4, de segunda instancia, el líder del PT demandó un hábeas corpus para permanecer en libertad, y continuar en campaña, hasta que se agoten todas las instancias de apelación. Estas instancias incluyen al Tribunal Superior de Justicia, que es la tercera y al Supremo Tribunal Federal, el cuarto y último paso.

Con todo el arresto de Lula no será inmediato porque aún hay margen para que sus abogados soliciten la revisión a de algunos puntos del fallo, incluyendo su constitucionalidad.

El voto de la jueza Rosa Weber, que a la postre resultó decisivo era el principal interrogante en un Supremo fracturado en dos grupos antagónicos, con cinco jueces en contra, incluyendo la presidenta Lucia, y otros cinco a favor del líder petista. 

Fuera del Palacio de Justicia una columna formada por militantes petistas y de movimientos sociales desplegó pancartas con la consigna “Lula Libre” en la Explanada de los Ministerios, la principal avenida brasiliensa. Un camión con parlantes de los que se utilizan en los desfiles de carnaval sirvió de palco al que se treparon diputados y sindicalistas, en su mayoría vestidos de rojo. Dirigentes repudiaron al comandante del Ejército, Eduardo Villas Boas, por haber presionado a favor de la prisión en un comunicado en el que atacó la “impunidad” y dijo estar junto a la “gente de bien”

Otro grupo menos numeroso con camisetas amarillas de la selección, ubicado a unos trescientos metros de los petistas, soltó fuegos artificiales tras el voto de Rosa Weber. Los antilulistas recibieron con vivas al capitán retirado y precandidato presidencial Jair Bolsonaro, reivindicaron una intervención militar y elogiaron al jefe del Ejército. Bolsonaro reconoció que el pronunciamiento filo-golpista del general Villas Boas pudo haber tenido influencia y respaldó al “partido del Ejército que se llama Brasil”.

El ataque comenzó el martes por la mañana cuando el diario Estado de San Pablo publicó una entrevista con el general retirado Luiz Gonzaga Schoreder Lessa, quien amenazó con una “reacción armada para restaurar el orden” si el Supremo concedía el hábeas corpus. El bando insurgente no recibió ningún cuestionamiento del presidente Michel Temer, jefe nominal de las Fuerzas Armadas, ni del comandante del Ejército Villas Boas.

Por el contrario horas más tarde Villas Boas adhirió a la posición del general retirado Schroeder Lessa a través de un tuit en el que apenas disimuló su amenaza a los jueces que se inclinaran por Lula. El tuit, amplificado por la cadena Globo , fue el tema saliente de la agenda noticiosa desde el martes por la noche hasta minutos antes de iniciarse la sesión del Supremo, a las 14 horas de ayer. 

Lejos de cuestionarlo, el ministro de Defensa, general Joaquim Silva e Lima destacó la “coherencia” de Villas Boas y su apego a los “preceptos constitucionales”. En la misma tónica el ministro de Seguridad, Raúl Jungmann, dijo que no hay motivo para pedir explicaciones al titular del Ejército y que es menor a cero la posibilidad de un golpe. Algunos jueces que hablaron desde el anonimato reconocieron por la mañana de ayer que tomaron nota del apriete castrense.

La injerencia de Villas Boas fue cuestionada ayer por el abogado Roberto Batochio, defensor del ex presidente, poco antes del inicio del debate en el Supremo. “Creo que el lugar militares es en el cuartel, (ellos) tienen que cumplir su misión y la política quedar en manos de los políticos, así está organizada la república”, sostuvo Batochio, quien anoche declaró que pedirá al tribunal que se garantice la libertad de Lula hasta que el STF se expida acerca de la constitucionalidad de encarcelar a una persona antes de que se agoten las instancias jurídicas, o sea la cuestión de fondo, sobre la cual la corte no se pronunciado.

Si el ataque armado contra la caravana de Lula la semana pasada en Paraná había indicado un punto de inflexión en el uso de la violencia política de cara a las elecciones de octubre, la embestida de los militares marcó una nueva etapa del golpe que derrocó a Dilma Rousseff hace dos años. El golpe mutante, que nació como un artefacto mediático-judicial ahora cuenta con el sostén del partido militar. Ya se puede hablar de una constelación de fuerzas cívico-militar.

Las Fuerzas Armadas se tornaron un brazo determinante de una administración encabezada por un gobernante casi abstracto como es Temer, arrinconado por casos de corrupción sobre los que existen hartas evidencias. El último de ellos destapado la semana pasada cuando dos de sus hombres de confianza fueron detenidos por una red de corrupción vinculada al puerto de Santos, el más importante de América Latina.

Por Dario Pignotti para Página/12

miércoles, 7 de marzo de 2018

El Tribunal Superior de Justicia le negó a Lula da Silva un recurso de habeas corpus

Era para que el ex presidente pudiera evitar su ingreso a prisión. Con esta decisión, Lula debería empezar a cumplir su condena de 12 años y un mes de cárcel.


La mayoría de los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Brasil rechazaron ayer un recurso de habeas corpus presentado por los abogados del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) para evitar su ingreso a prisión.

"No hay ninguna ilegalidad en la determinación de que el condenado pueda cumplir provisionalmente su pena después de que se agoten los recursos en segundo grado", dijo el magistrado Félix Fischer, el primero de los tres de un total de cinco que ya votaron en contra del amparo, conformando una mayoría suficiente.

De esta forma el tribunal sostiene que Lula puede empezar en breve a cumplir su condena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción, cuando se resuelva un recurso pendiente en el Tribunal Regional Federa de la 4ª Región (TRF-4), que lo condenó en segunda instancia.

Al recurrir al TSJ (una instancia superior) la defensa de Lula quería evitar que fuera preso mientras hubiera recursos pendientes de resolución.

El abogado defensor José Paulo Sepúlveda Pertence alegó que Lula no cometió delitos en este tiempo, no intentó perjudicar la investigación ni huir de una eventual condena, además de ser una persona de avanzada edad y expresidente de la República, por lo que debería poder seguir recurriendo en libertad.

La defensa del expresidente también había presentado un pedido de embargo de declaración ante el TRF-4, un tipo de recurso que no permite anular la sentencia y que la defensa usó para ganar tiempo.

Con la decisión del TSJ Lula podría ir preso en cuanto el TRF-4 responda a ese recurso, lo que podría suceder a finales de marzo o principios de abril.

Sin embargo, al ex presidente le queda una última opción, puesto que también presentó un recurso de habeas corpus ante el Tribunal Supremo Federal, aunque éste no tiene fecha para decidir sobre el pedido.

El hábeas corpus, una antigua institución jurídica para evitar los arrestos o detenciones arbitrarias, se puede conceder en Brasil siempre que alguien sufra o se sienta amenazado de sufrir "violencia o coacción en su libertad de movimiento, por ilegalidad o abuso de poder", según la Constitución, y puede ser liberatorio o preventivo, como en el caso de Lula.

Lula es favorito en todas las encuestas de cara a las elecciones generales de octubre, pero podría verse impedido de participar en ellas porque la legislación brasileña no permite que un condenado en segunda instancia sea candidato.

En cualquier caso la decisión final la tomará el Tribunal Superior Electoral a partir de agosto, cuando se registren oficialmente las candidaturas.

Tanto Lula como su Partido de los Trabajadores aseguran que no hay un plan B para presentar a un eventual sustituto, porque confían en su inocencia y en que finalmente será absuelto.

El exmandatario fue condenado por corrupción pasiva y blanqueo de dinero por presuntamente haber recibido un apartamento de lujo de manos de la constructora OAS, una de las implicadas en la trama corrupta de Petrobras.

Lula niega que ese inmueble fuera suyo y alega que está siendo condenado sin pruebas, víctima de una persecución judicial y mediática que quiere evitar a toda costa que vuelva al Gobierno. (Sputnik)