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lunes, 11 de febrero de 2019

La avenida del medio cada vez es menos ancha

Crece el voto opositor todavía más, revela el último sondeo de CEOP. Dos de cada tres argentinos evalúan mal a Macri Blanco Villegas, con un techo más bajo que Cristina. El espacio peronista sumado arranca con un 40 por ciento de voto favorable. Especulaciones sobre Lavagna, Solá, Urtubey y Rossi.


El voto opositor crece, el voto oficialista baja y en los últimos dos meses, dentro del voto opositor, se desinfló la llamada avenida del medio, en este momento ocupada por el cuatrocopista espacio de derecha Alternativa Federal. Los movimientos electorales no son bruscos, pero en el centro de la escena sigue estando el desgaste de la economía que pega en ocho de cada diez argentinos. Eso afecta de manera notoria la imagen Miauricio Macri Blanco Villegas, evaluado negativamente por dos de cada tres argentinos. Hoy el retrasado mental tiene menos imagen positiva que Cristina Fernández de Kirchner, quien está expuesta al bombardeo del aparato judicial, mediático y político aliado a Cambiemos. Lo impactante es que se hablaba mucho del “techo” de la ex presidenta pero ahora Macri Blanco Villegas tiene un “techo” siete puntos más bajo que ella. 

Las conclusiones surgen de la encuesta mensual del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) que lidera Roberto Bacman. En total fueron entrevistadas 1123 personas de todo el país. CEOP respetó las proporciones por edad, sexo y nivel económico social. Las entrevistas se hicieron por teléfono.

Bacman analiza que “como punto de partida, vale la pena señalar que perdura la tendencia que favorece ampliamente a la oposición, manteniendo al igual que el mes anterior una proporción de 50 a 30, con una predisposición que hasta el momento parece no modificarse: el voto opositor tiende a crecer (casi nueve puntos más que en marzo de 2018) y el voto oficialista perdió casi cinco puntos durante la corrida cambiaria”. Según el sociólogo “aunque en los meses siguientes recuperó algo, sigue mostrando evidentes signos de estancamiento desde junio de 2018. Si se tiene en cuenta la composición del voto opositor, los dos sectores del peronismo siguen representando la mayoría, sumando entre ambos alrededor del 40 por ciento de las voluntades”.

Massa, menos

En los últimos dos meses, el CEOP percibe una caída de Alternativa Federal. Ubicando al vende humo Sergio Massa como su candidato, esa fuerza descendió de 13,1 por ciento de intención de voto a 8,6. Es una campaña que recién empieza, y seguramente puede remontar, pero parece haber cierto deterioro. En la oposición, CFK aparece con una intención de voto del 34 por ciento y Massa con el ocho por ciento. El titular del CEOP lo ve así: “El saldo a favor del espacio liderado por CFK es de más de cuatro a uno. Nada es producto de la casualidad: gobernadores que empiezan a abandonar el proyecto (uno de ellos Juan Manzur de Tucumán) y hasta las duras críticas de Roberto Lavagna al acto de Mar del Plata con motivo del relanzamiento de este espacio. Sin lugar a dudas una cuesta difícil de remontar”.

Las otras cuatro alternativas opositoras -Nicolás Del Caño, Margarita Stolbizer, José Luis Espert, Alfredo Olmedo- suman dos por ciento cada uno, porcentaje que corren el riesgo de ver disminuido por la polarización que suele haber en las campañas presidenciales. 

“CFK continúa liderando la intención de voto de las presidenciales, incluso potenciando a su propia marca de Unidad Ciudadana y creciendo casi tres puntos con relación a finales del año pasado. Y aunque Mauricio Macri también crece un par de puntos debido al efecto polarización que aquí también está presente, CFK aumenta la diferencia a su favor y comienza a diferenciarse y salir de la zona de empate técnico. Es más que evidente que Mauricio Macri recibe con toda su fuerza el impacto de la economía. Como ya fuera expresado, Alternativa Federal comenzó a sentir los efectos de la polarización. En tal sentido Sergio Massa logra superar el porcentaje de dicha marca, pero la diferencia con CFK sigue siendo alta, incluso más significativa que el mes anterior”, analiza Bacman

Este cuadro de situación presagia que va a arreciar la furibunda campaña judicial-mediática-política contra la ex presidenta, con altísima participación del comité de Cambiemos que funciona en Comodoro Py. De hecho, CFK está citada para el 25 de febrero por la Justicia federal y al día siguiente, el 26, estará sentada en el banquillo de los acusados en el juicio sobre obra pública en Santa Cruz. Aquel dicho de que la iban a hacer pasear todos los días por Comodoro Py se está cumpliendo. El modelo parece ser el de Brasil. Lula está preso por un departamento que no está a su nombre ni habitó nunca. En los últimos días recibió otra condena por las reformas en una casa que no es de él, que nunca estuvo a su nombre, y a la que sólo fue porque visitaba a un amigo. Habrá que ver cuánto soporta CFK, y en especial cuánto soportan sus votantes, la embestida casi diaria de esa sucursal de la Casa Rosada. 

Núcleo duro

Cabe preguntarse cómo se sostiene el voto a Macri Blanco Villegas en semejante cuadro económico. “¿Qué características tiene este electorado que por estos tiempos sigue apoyando a ultranza a Macri aunque la economía atraviese una de sus crisis cíclicas?”, se pregunta Bacman. “Es un electorado sustancialmente de derecha y centroderecha nutrido por dos tipos de votantes: por un lado los radicales más de derecha conservadora y por el otro los viejos liberales, los productores agropecuarios y la nueva derecha asociada al corporativismo empresarial y al sistema financiero de nuestro país. Ese núcleo duro de sostén ideológico, que jamás podría llegar a votar a un candidato populista, peronista o kirchnerista, es consciente de la gravedad de la situación económica, de las dificultades, de la inestabilidad en que se vive en nuestro país. El kirchnerismo para ellos es una mala palabra y Cristina es la simbolización del mal. Jamás la votarían. Ni siquiera votarían a alguien parecido”, considerA.

“Hoy Macri tiene 30 por ciento de intención de voto y este núcleo duro representa su piso, que se ubica en alrededor del 25 por ciento. Es cierto que existen votantes fronterizos muy golpeados por la economía; pero es cierto, también, que el piso firme con anclaje ideológico y el odio siguen siendo sus mejores ventajas comparativas”, agrega el titular del CEOP. 

Sin Cristina

“En el supuesto caso de que Cristina y Massa se bajen de la contienda electoral no se detecta un dirigente que de manera contundente concentre la mayor parte de las voluntades. Con muy bajas diferencias porcentuales se aglutinan Roberto Lavagna, Felipe Solá, Juan Manuel Urtubey y Agustín Rossi. Cada uno posee fortalezas y debilidades: Roberto Lavagna es un candidato con muy buena imagen positiva, aunque aún no se ve reflejada en votos. Es evidente que se lo percibe como un ministro de economía de lujo más que como candidato a presidente. Felipe Solá sigue en su batalla de posicionarse como el candidato que mejor interpreta la oportunidad de potenciar el consenso opositor si Cristina no es candidata. Ha recibido el apoyo de dirigentes peronistas y organizaciones sociales. Agustín Rossi es percibido como muy cercano a Cristina. Y Juan Manuel Urtubey es una incógnita: habría que ver como logra rescatar los votantes de Sergio Massa si este decide no presentarse”, sostiene Bacman.

“Frente a un posible ballotage el escenario se torna inestable y hasta el momento es difícil de estimar y menos aún de modelizar. Si los que van a segunda vuelta son CFK y Macri la situación (al menos desde la medición anterior) se mantiene en empate técnico. Obviamente la situación de Cristina ha mejorado, ya que hacia octubre del año pasado perdía por alrededor de cinco puntos. Por el contrario el actual presidente se estancó”, redondea el sociólogo.

En la medición anterior, el CEOP evaluó las chances de los demás candidatos en un ballotage: Lavagna, Solá, Rossi, Massa, Urtubey. Todos tienen posibilidades. Parten de una situación en la que están unos puntos atrás de Macri, aunque con altas chances de crecer. En esta medición, el CEOP testeó a Lavagna, que arrancaría perdiendo un ballotage 33 a 29, pero es una distancia absolutamente remontable. 

Preguntas

Dos grandes interrogantes complican todo el cuadro de situación. En primer lugar, lo que sucede entre los que no están definidos. En segundo lugar, la existencia o no de voto oculto. 

El CEOP afirma que entre los indecisos tanto la imagen de Macri Blanco Villegas como la de Cristina es negativa. Por ahora, esos ciudadanos responden que no van a ir a votar o que anularán su voto. El consultor no arriesga pronóstico sobre ese casi 20 por ciento que dice que no sabe o no contesta.

La cuestión entonces abre el segundo interrogante, el de la existencia de un voto oculto, en especial a CFK. Gente que no se anima a decir que apoyará a la ex presidenta. Bacman considera que en esa franja la grieta provocó odio hacia CFK, pero que al mismo tiempo hay un impacto tremendo de la situación económica. El consultor cree que este es un proceso que se va a decantar con el curso de los meses y que todo dependerá de la marcha de la economía. Aun el que está embargado por cierto odio, puede terminar inclinándose a favor de una alternativa -–en este caso el peronismo y directamente CFK- que le alivie la angustia económica. 

Fuente: nota de Raúl Kollmann para Página/12

lunes, 2 de abril de 2018

Pesimismo por la economía, bronca de los mayores, preocupación por la deuda:nadie cree los números dibujados del régimen macrifascista

Más de dos tercios de los encuestados no cree en las optimistas cifras oficiales y habla de situaciones personales negativas. La reforma previsional, la pobreza y una mayoría que quiere votar a la oposición.


La mayor parte de la gente, casi siete de cada diez personas, no cree en las cifras optimistas que divulga la Casa Rosada, entre ellas la baja de la pobreza. Es que una abrumadora mayoría afirma que, más allá de lo que digan, la economía está mal. No sólo la del país, sino la de su propia casa. Una proporción semejante -amplia mayoría- piensa que el régimen macrifascista fracasa en el combate contra la pobreza, también en el control de la inflación y que el crecimiento de la deuda externa es una verdadera bomba de tiempo. 

Pero lo más serio no es que ven mal la economía, sino que las expectativas son reducidas: la mitad de las personas piensan que, en su hogar, las cosas pintan mal de acá en adelante. Un punto clave es que, tras la reforma previsional, hay una notorio enojo de los mayores de sesenta años. Esos datos crean un ambiente social enrarecido y cada vez más polarizado, en que los opositores son más que los oficialistas y la franja que está en el medio, los que se autodeclaran independientes, se va reduciendo. 

En el horizonte, dentro de 15 meses, están las elecciones. Los que dicen que van a votar a candidatos opositores superan en nueve puntos a los que piensan en votar al oficiales. No es un mal resultado para la Casa Rosada porque sucede que, a primera vista, los opositores están divididos. 

Las conclusiones surgen de una encuesta realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera Roberto Bacman. En total se entrevistaron 1185 personas de todo el país, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Las entrevistas fueron telefónicas.

Es la economía

“La evaluación de la economía sigue siendo altamente negativa. Más de la mitad de los argentinos se consideran perjudicados por el plan económico de esta gestión; lo actuado para combatir la pobreza tampoco es positivo, incluso en un momento donde el gobierno anuncia una disminución de la pobreza. La inflación se mantiene como el principal desvelo de los argentinos, pero el gobierno tampoco llega a obtener un aprobado en su accionar para reducirla y atención con este dato que aparece por primera vez: para la mayor parte de los entrevistados el crecimiento exorbitante de la deuda externa es ‘una verdadera bomba de tiempo para nuestra economía’. El acercamiento con el Fondo Monetario Internacional genera más rechazo que aceptación y la memoria colectiva se nutre de malos recuerdos de tiempos indeseados”, señala Bacman. 

El CEOP siempre cruza estas opiniones sobre la economía con las posturas generales, políticas, del encuestado. Desde hace más de dos años, se evalúa lo que dicen los que se consideran a sí mismos oficialistas, los que se ubican como opositores y quienes dicen que no están de un lado ni del otro y se auto-consideran independientes. “Por lógica, la marcada insatisfacción con la gestión económica de Cambiemos, es masiva entre los opositores. Pero la gran sorpresa se observa entre los independientes: la mayor parte de este estratégico segmento demuestra enorme fastidio y decepción. Y está también la segmentación por edades: los más jóvenes son los que mayor insatisfacción desnudan frente a la evaluación de la economía del país. Por un lado es lógico que se perciban a sí mismos como los más desprotegidos frente a una situación donde el anclaje laboral es cada día más complejo. Pero los de mayor edad, muchos de ellos jubilados y abiertamente perjudicados por la reforma previsional, son los que apoyan la gestión de Cambiemos por encima del promedio. O sea que se manifiestan muy críticos con el cambio en las jubilaciones, pero su opinión está teñida porque no tienen afinidad con el peronismo y con el gobierno anterior”, dice el titular del CEOP.

Ricos

Como ocurre desde que asumió Mugrizio Macri Blanco Villegas, sigue siendo ampliamente mayoritaria la visión de que se trata de un régimen de ricos. 

Esto se refleja en dos preguntas de la encuesta. Por un lado, el 66 por ciento de los consultados afirman que es un régimen integrado por “las clases más acomodadas de la sociedad”

Sólo un 36 por ciento está en desacuerdo con esa mirada. Y, para peor, cuando se le preguntó a la gente quién resultó más favorecido por los dos años de gestión del mandatario, nada menos que el 71,3 por ciento dijo que la clase alta fue la más beneficiada. Sólo el 6,2 por ciento contestaron que “todos por igual”.

Cifras

“En este compleja trama, donde la marcha de la economía está puesta en tela de juicio por las propias percepciones de los argentinos, el gobierno anuncia, con bombos y platillos, la reducción del índice de pobreza, analiza Bacman.

"Es más que evidente que un anuncio de esta naturaleza le cae mal a la opinión pública. A las propias percepciones de la gente se le deben adicionar un conjunto de indicadores objetivos que complejizan aún más las actitudes y opiniones: la inflación que no cede y se ubica por encima de las propias expectativas del gobierno, el aumento del 40 por ciento en la tarifa del gas, aumento del transporte, aumento del combustible y un mercado con síntomas de evidente recesión ante una opinión pública que está fuertemente convencida que sus ingresos no le alcanzan para llegar a fin de mes. En síntesis, un cóctel delicado y un valor difícil de creer y digerir por la mayor parte de los argentinos”, agrega el encuestador.

Saldos

Después de dos años y cuatro meses, la evaluación de la gestión del gobierno es negativa. Así opina el 58 por ciento de los consultados. En esa cifra hay un 42 por ciento que califica lo hecho como muy negativo. En definitiva, la administración Macri Blanco Villegas no logra recuperarse del descenso observado en diciembre de alrededor de 15 puntos porcentuales. 

Pero lo cierto es que sigue teniendo un 41 por ciento de opiniones positivas. Todo parece indicar que, por el momento, ese es el piso de su capital político. Y no es para nada despreciable. En ese marco, las dos puntas parecen estar firmes. 

Tanto oficialistas como opositores tienden a crecer; los independientes, por el contrario, descienden: oficialistas redondean un 28 por ciento, opositores algo más del 46 por ciento, independientes otro 28 por ciento. Eso muestra que la grieta tiende a profundizarse. Lo que está ocurriendo es que se dividen aguas a la hora de analizar interpretaciones y percepciones de la gente. Cada vez son más los que se posicionan en veredas opuestas. Pero siempre en una proporción: al menos por el momento hay mucha más insatisfacción que satisfacción.

Fuente: nota de Raúl Kollmann para Página/12