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jueves, 2 de mayo de 2019

Carta al Papa de una víctima de un cura abusador

Uno de los abusados por Justo Ilarraz le pidió al Sumo Pontífice que "deje de encubrir con su silencio".


Hernán Rausch
El primer denunciante del cura Justo Ilarraz, condenado a 25 años de cárcel por abuso y corrupción de menores, pidió a Francisco que "deje de encubrir con su silencio" a los abusadores y los "reprenda con sentencia firme"

Se trata de Hernán Rausch, quien a través de una carta se expresó un día antes del encuentro del Papa con 30 obispos argentinos en Roma.

La víctima del cura abusador asegura en la misiva titulada "Reprensión" que "el perdón no exime la culpabilidad y reprimenda", y llama al jefe de la Iglesia Católica a "sumar al perdón la acción concreta y sólida contra causas de soborno e inmoralidad, que oprimen a la institución de la Iglesia y generan tanto daño".

En el texto denuncia que “con su silencio quedan sumergidos, ligados y en evidencia sus temores a ser desacreditados y desaprovechar los beneficios que les da el poder, el confort, la reputación y notoriedad frente al pueblo".

Ilarraz fue condenado el año pasado a 25 años en Paraná por los abusos cometidos contra siete seminaristas entre 1984 y 1993. Los abusos tuvieron lugar en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo.

"La mentira y perversidad sofocan el mundo. Mentira de quienes moralmente deberían ser ejemplo y no son más que desperdicios, buscando el propio beneficio, el pan del día y no la levadura de las masas", agrega Rausch en su carta. 

Justo Ilarraz

Para el ex seminarista “no basta el perdón por estos días” y además recordó que “hasta ahora la Iglesia ni siquiera ha dejado entrever resultados de investigaciones, siguen en el pedestal sacerdotes representando a Cristo, que eufóricamente condenó hechos que la Iglesia misma protege y resguarda”; algo que consideró “una vergüenza”

En otro pasaje, se dirige de manera explícita a Jorge Bergoglio. "Papa Francisco, usted ha manifestado cuidar a los dos extremos de la sociedad: los ancianos y los niños. Pido, y en nombre mío me animo a decir de mucha gente, que vele por la formación e integridad de los niños, mostrando y educando a una Iglesia tibia y mediocre frente a hechos que disgregan la familia cristiana".

El Papa analizará hoy en Roma “la situación económica y social actual” del país junto a una treintena de obispos del norte, centro y litoral. 

"Vamos Francisco, eche manos a la obra. De usted depende. Renuévenos con sentencia firme y concreta", concluye la carta.

martes, 22 de mayo de 2018

Condena de 25 años para un cura abusador: Justo Ilarraz cumplirá la pena en su domicilio hasta la sentencia definitiva

Los abusos ocurrieron entre 1985 y 1993, cuando el cura era preceptor de un grupo de cien niños en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo de Paraná. Las denuncias se hicieron públicas en el 2012, pero la Iglesia ya estaba al tanto de lo ocurrido.


El cura Justo Ilarraz fue condenado ayer al mediodía a 25 años de prisión por la justicia entrerriana por el abuso sexual de chicos de entre 10 y 14 años entre 1985 y 1993, mientras se desempeñaba como preceptor en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo de Paraná.

Las denuncias se conocieron en 2012, por un informe de una revista que luego devino en una investigación promovida de oficio por el procurador general Jorge García y luego ratificada por siete víctimas que prestaron declaración en sede judicial.

Ilarraz había asumido como prefecto de disciplina del Seminario Menor de Paraná en 1985. Estaba a cargo de unos cien niños que en, su mayoría, rondaban los 12 años. El cura en ese entonces tenía 30 años, conocía los orígenes de todos los chicos y cómo eran sus familias. La mayoría provenía de pequeñas comunidades rurales cercanas a Paraná.

En 1993, una de las víctimas comenzó a relatar a sacerdotes lo que le había pasado y dos años después, la Iglesia ordenó una “investigación cautelosa” sobre los hechos. 

Los resultados de la investigación fueron sigilosamente ocultados, pero en diciembre de 1996 Ilarraz fue sancionado: se le prohibió “venir y permanecer en el territorio de la Arquidiócesis de Paraná, así como tener comunicación de cualquier tipo con los seminaristas”.